Tokio, 19 oct (EFE).- La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, envió este lunes una nueva ofrenda al polémico santuario Yasukuni, en Tokio, mientras un ministro y unos 70 legisladores visitaron el recinto pese a las recientes críticas de Corea del Sur y China a los homenajes en este símbolo del pasado militarista japonés.
Takaichi realizó una ofrenda monetaria, sufragada de su propio bolsillo y entregada en su nombre por Hiroshi Kajiyama, alto cargo del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), según informó la agencia de noticias Kyodo.
PUBLICIDAD
El gesto, realizado en calidad de presidenta del PLD, se suma al envío el sábado de un "masakaki", una ofrenda ritual de ramas de hoja perenne, con motivo del festival de otoño de Yasukuni, que concluye este lunes.
Asimismo, el ministro de Transporte, Tatsunori Ibayashi, y unos 70 legisladores de varios partidos acudieron este lunes al santuario, según la cadena local NHK.
El sábado, Seúl expresó su "profunda decepción y pesar" por las reiteradas ofrendas y visitas de dirigentes japoneses al santuario, que, según denunció, "glorifica las guerras de agresión" de Japón y honra a criminales de guerra.
Por su parte, un portavoz de la Embajada de China ante Japón condenó el sábado las ofrendas y visitas de dirigentes japoneses al Yasukuni, al considerar que buscan encubrir los crímenes de guerra de Japón y distorsionar la historia, e instó a Tokio a reflexionar sobre su pasado militarista y demostrar con acciones su arrepentimiento, según la declaración publicada en el sitio web de la embajada.
PUBLICIDAD
Yasukuni honra a más de 2,4 millones de caídos japoneses, incluidos 14 criminales de guerra, lo que genera fricciones diplomáticas recurrentes con Corea del Sur y China.
Takaichi, conocida por sus posturas conservadoras y revisionistas sobre el pasado militarista de Japón, solía visitar el santuario antes de asumir el poder en octubre de 2025, pero no ha vuelto desde entonces.
En agosto, durante el aniversario de la rendición japonesa en la Segunda Guerra Mundial, la primer ministra omitió en su discurso referencias al "remordimiento" y a la responsabilidad de Japón por sus agresiones contra otros países asiáticos.
La última visita de un primer ministro japonés en ejercicio a Yasukuni se remonta a diciembre de 2013, cuando Shinzo Abe acudió al santuario y desató críticas dentro y fuera de Japón. Desde entonces, sus sucesores se han limitado a enviar ofrendas.
PUBLICIDAD
EFE contactó a la Cancillería surcoreana para pedir su postura ante la ofrenda de este lunes pero no recibió respuesta inmediata. EFE