México depura proveedores de acero asiáticos y rechaza triangulación hacia Estados Unidos

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Ciudad de México, 19 oct (EFE).- México retiró más de 1.000 registros de proveedores asiáticos para suministrar acero, tras detectar plantas inexistentes en aquella región, informó este lunes el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien rechazó que las exportaciones mexicanas sirvan para triangular ese metal hacia Estados Unidos.

El funcionario explicó en una conferencia de prensa que la dependencia envió un equipo a verificar instalaciones asiáticas que aparecían en los certificados presentados por importadores para acreditar la procedencia del acero.

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“Mandamos un equipo a verificar molinos o plantas (...) quiénes importan el acero, te presentan un certificado y te dicen: importé de esta planta. Pues fuimos a verificarla en Asia y retiramos más de 1.000”, afirmó Ebrard, quien atribuyó la decisión a que las plantas declaradas no existían.

El secretario precisó que las bajas correspondieron al listado de proveedores asiáticos de acero que no pudieron comprobar la existencia de una planta supuestamente acreditada en los permisos de importación, aunque no identificó los países asiáticos donde se llevaron a cabo las inspecciones ni las empresas involucradas.

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“Retiramos todos los que vimos que no son reales, que no son veraces”, sostuvo.

Según Ebrard, algunos importadores presentaban certificados con nombres y direcciones de empresas bajo el supuesto de que las autoridades mexicanas no acudirían a comprobar su existencia.

El titular de Economía de México enmarcó estas acciones en el fortalecimiento de la trazabilidad, es decir, la capacidad de identificar el origen del acero, y aseguró que México ha presentado evidencias a Estados Unidos sobre sus controles.

“Entonces, hoy en día no identificamos en nuestras exportaciones de acero 'transhipment'”, señaló, en referencia a la triangulación comercial a la que hace referencia el Gobierno estadounidense.

Añadió que ese argumento “carece de fundamento para sustentar el arancel” estadounidense.

Ebrard reiteró su rechazo al gravamen del 50 % que, según explicó, Estados Unidos aplica al acero y al aluminio mexicanos, y argumentó que la medida resulta injustificada porque el país vecino mantiene un superávit con México en el comercio de acero.

El funcionario señaló que México ya entregó los fundamentos técnicos y la información sobre sus procesos de fabricación para solicitar una reducción del arancel, y expresó su expectativa de recibir una respuesta favorable antes de terminar el año.

También indicó que el Gobierno pretende extender la certificación de origen al grueso de las exportaciones mexicanas y posteriormente al consumo nacional, con verificaciones que ya se realizan en el sector de electromovilidad.

Las declaraciones se produjeron durante la presentación de tres metodologías para medir el contenido nacional en hidrocarburos, electricidad y biocombustibles, con las que Economía busca facilitar la acreditación de bienes, servicios e inversiones realizados en México.

Ebrard sostuvo que la certificación del origen cobrará mayor importancia en el comercio internacional y permitirá respaldar las exportaciones del país.