Lula y Bolsonaro inician los contactos para ampliar los apoyos de cara a la segunda vuelta

Guardar

São Paulo, 5 oct (EFE).- El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el opositor Flávio Bolsonaro iniciaron este lunes los contactos para ampliar los apoyos de cara a la segunda vuelta de las elecciones, un día después de la primera vuelta.

El domingo, Bolsonaro obtuvo un 47,03 % de los votos y Lula un 45,16 %, un resultado que estuvo acompañado de un fuerte crecimiento del Partido Liberal (PL), formación del candidato opositor, en el Congreso Nacional y en los gobiernos regionales.

PUBLICIDAD

Lula, quien el domingo admitió sorpresa por la derrota en primera vuelta, mantuvo este lunes una reunión a puerta cerrada con responsables de la campaña, ministros y políticos aliados, con vistas a comenzar a planificar la estrategia de cara a la segunda vuelta, que se celebra el 25 de octubre.

Según medios locales, uno de los temas tratados en la reunión, celebrada en Brasilia, es acelerar la votación de un proyecto de ley que busca impulsar la reducción de la semana laboral, una de las banderas de la campaña del líder progresista.

PUBLICIDAD

Por su parte, Flávio Bolsonaro, primogénito del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), planea buscar el respaldo de União Brasil, Republicanos y Progresistas (PP), tres formaciones de centroderecha que suman 128 diputados y que no apoyaron a ningún candidato en la primera vuelta, según afirmó este lunes el presidente del PL, Valdemar Costa Neto.

El PL también pretende atraer a los candidatos que quedaron fuera de la contienda, en especial el conservador Ronaldo Caiado, que terminó cuarto, con el 2,18 % de los votos.

Este candidato derrotado podría anunciar su apoyo a Bolsonaro este mismo martes, según adelantó un aliado de Caiado, el gobernador de Goiás, Daniel Vilela, en una entrevista a CNN Brasil.

Los aspirantes que terminaron el domingo en segunda y tercera posición, el escritor Augusto Cury (2,89 %) y el agitador ultra Renan Santos (2,24 %) de momento aseguran que no apoyarán a ningún candidato en la segunda vuelta.

Flávio Bolsonaro recibió este lunes el apoyo expreso del expresidente Michel Temer (2016-2018), quien dijo que Brasil "quiere un camino diferente" al que ofrece Lula.

El apoyo de Temer no es una sorpresa, por su animadversión con Lula, quien lo ha llamado "golpista" en incontables ocasiones por haber asumido el poder tras la destitución de Dilma Rousseff en 2016.

Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también se refirió a las elecciones brasileñas y calificó la ventaja de Flávio Bolsonaro como "una gran victoria".

"Es una gran victoria. Ajustada, pero es una gran victoria. Increíble, de verdad", respondió a la prensa en la Casa Blanca al ser consultado por la ventaja de Bolsonaro en la primera vuelta.

El resultado electoral fue acogido con euforia en los mercados financieros, que esperan que una eventual victoria de Bolsonaro suponga una política más favorable a las empresas.

La bolsa de São Paulo cerró con un fuerte salto del 7,70 % y alcanzó un máximo histórico, los 206.911 puntos, mientras que en el mercado de divisas, el real se apreció un 4,11 % frente al dólar, que acabó cotizado a 5,00 reales en el tipo de cambio comercial brasileño.

Bolsonaro es el favorito del mercado, debido a sus promesas de cortar el gasto público, reducir impuestos y privatizar empresas públicas.

En cambio, Lula ha defendido mantener una fuerte inversión en políticas sociales, subir los tributos a los más ricos y es contrario a las privatizaciones.

Las acciones de la petrolera estatal Petrobras, la mayor empresa de Brasil, fueron unas de las más beneficiadas y se dispararon un 8,1 %, con lo que alcanzaron su mayor valor en la historia del parqué, a pesar de la reducción del precio internacional del barril de crudo.

Los inversores tienen aún fresca la memoria de la época del Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022), cuando la petrolera estatal repartía cuantiosos dividendos a los accionistas.

El reparto de beneficios entre los inversores sufrió un recorte durante el Gobierno de Lula, que ha priorizado el aumento en las inversiones en exploración de nuevos yacimientos petroleros y en refino. EFE

(foto)