Xi cierra viaje a EEUU ojeando la Declaración de Derechos o la Constitución estadounidense

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Washington, 25 sep (EFE).- El presidente de China, Xi Jinping, cerró este viernes su viaje de Estado de tres días a Washington con una visita a los Archivos Nacionales en compañía de su homólogo estadounidense, Donald Trump, con quien ojeó la Declaración de Derechos o la Constitución de Estados Unidos.

El recorrido por la sede de los Archivos Nacionales lo realizaron ambos mandatarios en compañía de las primeras damas, Melania Trump y Peng Liyuan, y guiados por el archivista de Estados Unidos, Bradford Wilson.

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La visita arrancó con el grupo contemplando la Declaración de Independencia, firmada en Filadelfia en 1776, y desplazándose después a la vitrina que alberga la Constitución de los Estados Unidos, esbozada por primera vez en 1787.

A continuación, Trump se acercó a los medios de prensa y comentó que estaban comparando los documentos de China con los documentos fundacionales de Estados Unidos.

"Simplemente estamos comparando. Los nuestros abarcan 250 años, lo cual es magnífico y nos llena de orgullo. Los de ellos abarcan 6.000 años. Así que hay una pequeña diferencia entre 6.000 y 250. Pero estamos muy orgullosos de nuestros 250 años", comentó el presidente estadounidense.

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Antes de la visita, se había dispuesto en el recinto una exhibición adicional en la que figuraba una piedra de la Gran Muralla perteneciente a un lote del Departamento de Estado que abarca fondos datados entre el siglo XVII y el XIX.

También, figuraba una carta de Guangxu, el penúltimo emperador de China, en la que el regente agradece al entonces presidente estadounidense, Grover Cleveland (1885-1889 y 1893-1897), las felicitaciones enviadas con motivo del 60 cumpleaños de la emperatriz Cixi en 1894.

Sin embargo, estos objetos y el expositor adicional fueron retirados antes de la llegada de ambos líderes al recinto.

Según los dos mandatarios, el viaje de Xi ha servido para reforzar la relación bilateral de las dos potencias, aunque no se ha saldado con anuncios concretos, más allá de la prórroga hasta enero de la tregua arancelaria anunciada justo antes de la llegada del presidente chino a Washington.

Sin embargo, temas de peso en la relación bilateral, como la competencia sobre inteligencia artificial, el levantamiento de restricciones a las tierras raras chinas o a los semiconductores estadounidenses más sofisticados no parecen haber arrojado acuerdos.

Trump aseguró haber hablado con Xi sobre la guerra contra Irán, aunque no ha aportado más detalles, mientras que el mandatario chino pidió al republicano que cambiara la postura de Washington sobre el apoyo a la independencia de Taiwán, a la que Pekín considera una provincia rebelde, a una en la que se oponga abiertamente a la autonomía de la isla. EFE

Washington, 25 sep (EFE).- El presidente de China, Xi Jinping, puso fin este viernes a su primera visita de Estado a Washington en más de una década, una cita en la que el líder estadounidense, Donald Trump, lo agasajó con gestos de cordialidad y una cena de gala con empresarios tecnológicos en la Casa Blanca, aunque sin que dejara acuerdos concretos.

La visita de Xi, que correspondió al viaje de Trump a Pekín el pasado mayo, se produjo en un contexto de crecientes tensiones comerciales, la guerra de Irán, el futuro de Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial.

Trump quiso dejar clara desde el primer minuto la importancia de la visita al recibir el miércoles a Xi a pie de pista cuando aterrizó en la base aérea Andrews, donde se desplegó una alfombra roja para darle la bienvenida.

Aunque lo habitual es que el presidente de Estados Unidos espere a los líderes extranjeros en la Casa Blanca, Trump acudió a recibir personalmente a Xi, algo que no hacía un mandatario estadounidense desde que Barack Obama dio la bienvenida al papa Francisco en 2015.

El republicano trató de impresionar a Xi con una exhibición de poderío militar que incluyó el sobrevuelo de bombarderos, cuyo ruido ensordecedor arrancó una mueca a Trump mientras el líder chino permanecía impasible.

Durante un encuentro de más de tres horas en la Casa Blanca el jueves, Trump y Xi se esforzaron por exhibir sintonía y cordialidad, aunque no anunciaron acuerdos.

Mientras Trump destacó en sus palabras de bienvenida la "extraordinaria amistad" que lo une al mandatario chino, Xi pidió una competencia sin conflictos y mutuamente beneficiosa y anunció el envío de una pareja de pandas al zoológico de Atlanta como muestra de amistad.

Trump rompió además el protocolo al mostrarle a Xi el nuevo helipuerto que construyó en la Casa Blanca y las obras de un salón de baile con el que aspira a rivalizar con el Gran Salón del Pueblo de Pekín.

Aunque no trascendieron acuerdos concretos, ambos equipos ya habían avanzado el trabajo y anunciaron, antes del aterrizaje de Xi, la extensión hasta enero de la frágil tregua comercial entre las dos mayores economías del mundo.

Sobre Taiwán, Xi presionó a Trump para que expresara un rechazo explícito a la independencia de la isla, cuya soberanía reclama Pekín, mientras el presidente estadounidense mantiene bloqueado un paquete de armamento defensivo para Taipéi que pretende utilizar como "moneda de cambio" en sus negociaciones con China.

La pompa prosiguió el jueves por la noche con una cena de Estado en la Casa Blanca, a la que asistieron más de un centenar de invitados y en la que Trump y la primera dama, Melania Trump, agasajaron a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, con un menú de inspiración asiática que incluyó róbalo (lubina) con costra de sésamo y bok choy.

Vestido de esmoquin, Trump regaló a Xi, ataviado con un traje negro de cuello Mao, una estatua dorada de un águila calva, símbolo de Estados Unidos, mientras en la calle se escuchaban protestas con gritos de "Xi Jinping no eres bienvenido" y "Libertad para el Tíbet y Hong Kong".

Los mandatarios compartieron mesa con los gigantes tecnológicos Elon Musk, de Tesla y SpaceX; Jeff Bezos, de Amazon; Jensen Huang, de Nvidia; Tim Cook, de Apple, y Lisa Su, de AMD, una imagen que pareció mostrar el gran desequilibrio en lo que se refiere a inversiones cruzadas, ya que ningún ejecutivo chino acompañó a Xi a Washington.

Y es que la inteligencia artificial (IA) ganó peso en la reunión después de que Trump haya desoído las advertencias de los líderes del sector para regularla por temor a que China sobrepase a Estados Unidos.

Mientras el estadounidense dijo en redes sociales que la IA debe "dejarse tal y como está", Xi apostó durante la reunión por garantizar que "permanezca bajo control humano y beneficie a la población".

La agenda concluyó este viernes con un té en la Casa Blanca y luego se desplazaron a los Archivos Nacionales para contemplar la Constitución y la Declaración de Independencia de Estados Unidos, en el año en que el país celebra el 250 aniversario de su independencia, antes de despedirse en las escalinatas del edificio.

"Nosotros tenemos 250 años. Ellos 6.000. Hay una pequeña diferencia. Pero estamos orgullosos de nuestros 250", declaró luego Trump a la prensa.

Según Trump, ambos líderes se volverán a ver hasta en dos ocasiones antes de fin de año, primero en noviembre en Shenzhen (China) con motivo de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y después en Miami (EE.UU.) durante la cumbre de líderes del G20, a la que también está invitado el presidente ruso, Vladímir Putin. EFE

Washington, 25 sep (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que él y su homólogo chino, Xi Jinping, se volverán a ver al menos en dos ocasiones antes de que acabe el año en sus respectivos países, primero en la reunión anual del Foro de Cooperación de Asia Pacífico (APEC), que se celebra en Shenzhen en noviembre, y después en la cumbre de líderes del G20 de diciembre en Miami.

Trump realizó la afirmación en redes sociales coincidiendo con el retorno a China de Xi, que realizó entre hoy y el pasado miércoles su primera visita de Estado a Estados Unidos en más de diez años.

"El presidente Xi y la señora Peng acaban de partir de Washington DC rumbo a China. Fue un encuentro marcado por la amistad, la fortaleza y el éxito, tanto para China como para Estados Unidos", escribió el republicano en su red social Truth Social haciendo también referencia a la primera dama del país asiático, Peng Liyuan.

"Nos volveremos a reunir en noviembre, en China, y posteriormente en la cumbre del G20 en diciembre, en Miami, Florida. Se ha logrado mucho y se logrará aún más. ¡Espero con interés nuestro próximo encuentro!", concluyó Trump en su breve publicación.

La recién concluida visita de Xi, que responde a un viaje de Trump a Pekín el pasado mayo, se produjo en un contexto de crecientes tensiones comerciales, la guerra de Irán, el futuro de Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial.

Sin embargo, el encuentro en Washington no se ha saldado con grandes acuerdos, más allá de una prolongación hasta enero de la tregua arancelaria entre las dos potencias que se anunció justo antes de la llegada a la capital estadounidense del mandatario chino. EFE