Zerocalcare publica En el nido de las serpientes: "Cuando solo me conocían los nazis, era mucho más fácil acuchillarme"

Imagen V2M3PUFFBVFSVEX7RRTRX3PC6A
Guardar

El dibujante de cómics e ilustrador italiano Zerocalcare ha publicado en castellano 'En el nido de las serpientes' (Reservoir Books), sobre el proceso judicial que vivió en Hungría la activista antifascista italiana Ilaria Salis, junto a otros acusados. Así, considera que su éxito puede protegerle ahora.

"Sí, he recibido amenazas (tras publicar esta obra), pero las recibo desde mucho antes. Los fascistas y yo nos conocemos desde, por lo menos hace 25 años. Así que hace 15 años, cuando mi nombre empezó a oírse un poquito más fuera de los círculos de los centros sociales y empezó a hablarse de mí en los periódicos, en la tele, para ellos, para los fascistas, era insoportable. He de decir que, en este momento, ser un personaje público me pone en una situación de mayor seguridad en comparación con cuando nadie me conocía. Cuando solo me conocían los nazis, era mucho más fácil acuchillarme. Ahora, las amenazas son, sobre todo, en Internet", ha explicado el italiano en un encuentro con los medios.

PUBLICIDAD

La novela que publica ahora recoge las tres historietas que publicó en la revista Internazionale sobre el proceso judicial e incluye una extensa crónica inédita sobre el caso legal de Maja T., que proporciona más contexto sobre ese mismo proceso.

Aunque Zerocalcare ha precisado que odia la violencia, ha reconocido que lleva formando parte de su vida desde su infancia, ya que a los 16 años fue víctima de agresiones por parte de personas de extrema derecha.

"En el año 2003 empezó una temporada muy complicada para los centros sociales, para todas aquellas personas que eran algo diferentes en la ciudad de Roma. Por lo tanto, tuvimos que enfrentarnos con la violencia de la ultraderecha contra nosotros mismos", ha apostillado.

PUBLICIDAD

En ese sentido, ha reflexionado sobre el papel que juegan las redes sociales en cuanto a activismo.

"Las redes sociales nos han dado una visión de la participación que es mentira. Es decir, creemos que compartir un contenido, escribir una etiqueta o un 'hashtag' determinado ya significa que hemos luchado y nos hace sentir bien con nosotros mismos. Así que hay muchísimas personas que a lo mejor antes para poder pensar que formaban parte de un cambio, habrían buscado en la vida real a otra persona que pensara como ellos, habrían participado en cosas reales, en la vida real física", ha asegurado.

Además, ha aseverado que muchas personas se sienten activistas solo por "hablar de cosas" en Internet. "Lo que ha producido ha sido en realidad un gran problema de participación en la lucha real", ha añadido.

Por otro lado, ha lamentado que la sociedad haya perdido la "vergüenza" a la hora de expresas ciertas opiniones como "invocar el exterminio" de poblaciones enteras u otras cosas "aberrantes".

"Habría que hacer que volviera un sentido de vergüenza hacia algunas cosas, un sentido que hemos perdido. Es decir, la idea que está bien decir cosas horribles, que está bien invocar el exterminio de poblaciones enteras, que está bien expresar cosas que son absolutamente aberrantes. Evidentemente existían antes también, pero por la calle la gente no estaba tan tranquila a la hora de expresar esas opiniones. Ni los políticos se sentían tranquilos a la hora de fomentar ese tipo de expresiones", ha dicho.

El autor considera que la sociedad se ha acostumbrado a este tipo de discursos, lo que ha provocado que "todo el mundo piense que tiene el derecho de decir cualquier cosa". "No digo que haya que pegar a esas personas, evidentemente. Pero simplemente decir al compañero de trabajo o a la persona que te encuentras en un autobús: 'oye, mira, lo que estás diciendo es realmente asqueroso", ha añadido.