Irán impide a la familia de Mahsa Amini celebrar "un sencillo duelo" en el cementerio

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Teherán, 16 sep (EFE).- El padre de Mahsa Amini denunció este miércoles que las autoridades iraníes han impedido que celebren "un sencillo duelo" en el cementerio para conmemorar el cuarto aniversario de la muerte de su hija tras ser detenida por no llevar bien puesto el velo islámico.

Amjad Amini explicó en una publicación en la red social Instagram que las carreteras que conducen al cementerio de Aichi, en la ciudad de Saqez, la ciudad natal de Amjad, situada en el Kurdistán iraní y donde está enterrada su hija, fue bloqueada, por lo que no pudieron celebrar el duelo.

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"Aunque quienes no permiten siquiera que celebremos un sencillo duelo por ella bloquearon las carreteras que conducen al cementerio de Aichi, hoy vimos cómo todo el Kurdistán, desde Oshnavieh hasta Saqez, demostró que el camino que une los corazones de las personas no puede ser bloqueado", dijo Amjad.

Además, agradeció la "solidaridad" por el "apoyo y afecto" de todos aquellos que participaron en varias ciudades del Kurdistán iraní en una huelga coincidiendo con el cuarto aniversario de la muerte de su hija "en estos días difíciles, en medio de todos los problemas y las dificultades económicas y de subsistencia".

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Ese mensaje lo extendió más allá de su ciudad: "Quiero agradecer sinceramente al querido pueblo de Saqez y a todas las ciudades que hoy, de una forma u otra, honraron la memoria de Jina, así como a todas las personas que, dentro y fuera de Irán, estuvieron a nuestro lado con un mensaje, una flor o un momento de solidaridad".

En años pasados se produjeron situaciones parecidas con el bloqueo del cementerio para evitar conmemoraciones públicas de la joven, que se convirtió en un símbolo de los derechos de la mujer en Irán.

Amini murió a los 22 años bajo custodia policial tras ser detenida cuando visitaba Teherán el 16 de septiembre de 2022, lo que provocó unas protestas de marcado tono feminista en las que jóvenes iraníes pidieron el fin de la República Islámica al grito de "Mujer, vida, libertad".

Las protestas fueron aplastadas con una represión estatal que causó 500 muertos y 22.000 detenidos, pero tras su fin continuó una suerte de desobediencia civil, con mujeres negándose a cubrirse el cabello a pesar de detenciones y castigos como la confiscación de vehículos.

Ahora, en las grandes ciudades del país se vive una relajación de las restricciones de vestimenta probablemente no vista desde la llegada de la República Islámica, con muchas iraníes que han abandonado completamente el velo y visten como ellas deciden.

A pesar de la libertad en la vestimenta, la República Islámica mantiene leyes que limitan la libertad de las mujeres y que establecen que las casadas necesitan el permiso del marido para estudiar, trabajar o tener pasaporte, por ejemplo. EFE