Prohibido votar por la paz

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Moscú, 15 sep (EFE).- En las elecciones legislativas rusas está prácticamente prohibido votar a favor de candidatos pacifistas, que se opongan categóricamente a la guerra en Ucrania o simplemente llamen a ambos bandos a declarar un pronto alto el fuego y a iniciar negociaciones de paz.

El Kremlin "no quiere que surja un movimiento pacifista", comentó a EFE Grigori Grishin, candidato a diputado por Yábloko, antes de ser detenido, por lo que podría tener que abandonar la carrera electoral.

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De hecho, la casilla de Yábloko, el único partido que condena la conocida como "operación militar especial", ha sido eliminada de la papeleta por la Comisión Electoral Central (CEC).

Yábloko, partido que se ha opuesto a todos los conflictos en los que se ha visto implicado el país desde la Primera Guerra de Chechenia en 1994, inició su campaña con un lema revolucionario en estos tiempos que corren: 'Por la paz y libertad'.

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Para sorpresa de muchos, la formación opositora, la única legal en Rusia, fue registrada por la Comisión Electoral Central (CEC), pero menos de dos semanas después el registro de sus listas federales -unos 300 candidatos- fue revocado por el Tribunal Supremo tras una denuncia del partido ultranacionalista Ródina.

Además de ser tachado de traidor por no visitar a los soldados en el frente, el partido fue acusado de violar los derechos de autor y recibir financiación extranjera, cargos que los medios consideraron políticamente motivados.

Y es que el motivo, según los expertos, fue que Yábloko -que significa manzana en ruso- comenzó a subir en las encuestas como la espuma hasta superar con creces el 5 % necesario para acceder a la Duma o cámara de diputados.

"Se asustaron. El apoyo masivo que recibió Yábloko, especialmente entre los jóvenes, es algo que yo no había visto nunca en mis 25 años en el partido", comentó Grishin.

Desde entonces, las autoridades han puesto en marcha una campaña de persecución contra los candidatos pacifistas de Yábloko por circunscripciones y también contra aquellos que aspiran a entrar en las asambleas regionales y municipales en lugares como San Petersburgo, Pskov, Carelia o el enclave báltico de Kaliningrado.

Esto llevó al histórico líder de Yábloko, Grigori Yavlinski, a acusar a las autoridades de querer privar a los rusos del derecho a votar a favor de un alto el fuego y una solución diplomática al conflicto con Ucrania.

Hasta 16 de candidatos a la Duma federal han sido excluidos en las últimas semanas -seis miembros del partido fueron detenidos el mismo día, el 7 de septiembre, en Sverdlovsk (Urales)-, pero pueden ser muchos más. Yábloko denuncia presiones en más de una veintena de regiones y, a día de hoy, sólo puede participar en las elecciones regionales de Nóvgorod tras ser eliminado de otras siete.

Casi todo los candidatos excluidos son acusados de desprestigiar a las Fuerzas Armadas o mostrar símbolos extremistas, en su mayoría fotografías del fallecido líder opositor, Alexéi Navalni, antiguo miembro de Yábloko.

Ese también fue el motivo para excluir al independiente Boris Nadezhdin, al que la CEC ya impidió desafiar a Vladímir Putin en las presidenciales, y al candidato comunista más popular Nikolái Bondarenko, que tampoco apoya la campaña militar.

La propia palabra paz ha sido prácticamente proscrita de la propaganda electoral, sea por los tribunales, los anunciantes o las fuerzas de seguridad.

"Mejor diez años de negociaciones que un día de guerra", es la cita del ministro de Exteriores soviético, Andréi Gromiko, que le costó la candidatura a un miembro de Yábloko en Cheliabinsk.

Mientras, el partido de la guerra es representado por Rusia Unida, cuya campaña electoral es encabezada por Putin por primera vez desde 2007 con el lema 'Todo por la Victoria'.

De hecho, el conocido periodista independiente Mijaíl Zigar asegura que fue el presidente quien tomó personalmente la decisión de excluir a Yábloko, ya que temía que aglutinara el voto de protesta contra la guerra.

Aunque un 59 % de los rusos abogan por el inicio de negociaciones de paz y el descontento popular con la falta de combustible va en aumento, Putin insiste en que los rusos apoyan "mayoritariamente" la 'operación militar especial'.

Rusia Unida defiende la continuación de las hostilidades hasta la "victoria final", aunque en su programa no se explica qué es lo que eso significa y si la toma del Donbás será suficiente para dar por victoriosa la contienda.

Le secundan los otro cuatro partidos sistémicos con escaños en la Duma, que no dudaron en arremeter contra la oposición pacifista y apoyar su exclusión, en ocasiones con denuncias ante los tribunales. Todos han participado en colectas para ayudar a los soldados rusos y han incluido a veteranos de la guerra en sus listas, algo que no hizo Yábloko. EFE

(foto)(vídeo)