Lisboa, 15 sep (EFE).- Casi 700 bomberos, junto con 12 medios aéreos, trabajan este martes en el municipio portugués de Proença-a-Nova, en el centro del país, para tratar de controlar las llamas de un incendio forestal con la esperanza de que al final del día o a lo largo de la noche puedan controlarlas.
Así lo precisó a EFE una fuente de la Autoridad Nacional de Emergencias y Protección Civil (ANEPC), quien explicó que "aún queda mucho trabajo por hacer" pero que su objetivo es que se estabilice el incendio en las próximas horas.
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Este fuego comenzó a las 16:05 hora local (15:05 GMT) del lunes en la unión de aldeas de Sobreira Formosa y Alvito da Beira. En la tarde de este martes hay desplazados en el lugar 696 efectivos, junto a 233 medios terrestres y 12 aéreos.
Además de este, hay otros dos fuegos activos: uno en la región de Trás-os-Montes -norte-, en Mirandela, en el que trabajan para combatir las llamas 57 vehículos, 161 efectivos y seis medios aéreos, y en el municipio de Portel, en la región del Alentejo -centro-, donde hay desplazados 11 bomberos y 33 vehículos.
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Decenas de distritos, la mayoría de ellos en el noreste del país, fronterizos con España están este martes bajo riesgo máximo por incendios forestales, según el Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA), donde las temperaturas máximas para hoy se han situado en los 37 grados. EFE