Bisáu, 15 sep (EFE).- La junta militar de Guinea-Bisáu ordenó este martes a todos los partidos políticos que trasladen aquellas sedes que se encuentren ubicadas a menos de 500 metros de instituciones como organismos gubernamentales, hospitales, representaciones diplomáticas o edificios militares.
Aquellos partidos notificados tendrán un plazo de siete días, hasta el 21 de septiembre, para cambiar su sede, según un documento emitido por el Alto Mando Militar para el Restablecimiento de la Seguridad y el Orden Público (ACM, en portugués) -órgano militar de carácter extraordinario que ejerce funciones de control del orden público y la seguridad nacional-.
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El ACM explicó que esta medida tiene como objetivo preservar el clima de paz y seguridad en el país, así como permitir un retorno a la normalidad constitucional tras la celebración de las elecciones generales de diciembre, convocadas por la junta militar.
La formación más afectada es el opositor Partido Africano por la Independencia de Guinea y Cabo Verde (PAIGC), cuya sede se encuentra a escasos metros del Palacio Presidencial guineano, y que fue ocupada por los militares el 29 de noviembre de 2025, tras el golpe de Estado perpetrado unos días antes, el 26 de noviembre.
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El Ejército derrocó al entonces presidente Umaro Sissoco Embaló, tres días después de los comicios generales y antes de la publicación de los resultados oficiales.
Tras el golpe, los militares nombraron al general Horta N'ta presidente de transición para un periodo de un año.
De cara a las elecciones de diciembre, la junta militar aprobó el 1 de septiembre tras un referéndum constitucional otorgar más poder al presidente, una reforma por la que el mandatario asumirá el control directo del Ejecutivo —con potestad para nombrar y destituir al primer ministro y al gabinete— y la Asamblea Nacional se reducirá de 102 a 65 escaños.
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La junta militar sostiene que el cambio busca estabilizar las instituciones antes de las elecciones presidenciales y parlamentarias del 6 de diciembre, destinadas a devolver el poder a los civiles.
Sin embargo, la plataforma opositora Frente Unido —integrada por la coalición PAI Terra-Ranka, la alianza API Cabas Garandi, el sindicato UNTG-CS y organizaciones civiles— llamó al boicot al calificar el proceso de "farsa" para "legitimar" el golpe del año pasado.
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Guinea-Bisáu arrastra una crónica inestabilidad política e institucional, con cinco golpes de Estado (1980, 1998, 2003, 2012 y 2025) desde su independencia de Portugal en 1974. EFE