El stone Ronnie Wood da en Barcelona una lección de rock a la altura de la leyenda

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Guillermo Cabellos

Barcelona, 12 sep (EFE).- A veces el término leyenda se usa a la ligera, en una desacralización del concepto que distorsiona la magnitud real de quienes sí lo son. Otras, sin embargo, uno no puede más que rendirse ante la inmensidad de figuras míticas como Ronnie Wood, el stone que el sábado ofreció una lección rock ante un Razzmatazz totalmente embebido de su aura.

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Metido dentro de una camisa roja, el británico se presentó en Barcelona junto a su Ammo Band y la irlandesa Imelda May, en una velada en la que ofrendó cerca de dos horas de rock and roll, blues y psicodelia, repaso de una carrera de más de seis décadas sintetizada en unos cuantos temas de los Rolling Stones, Faces y The Jeff Beck Group y otras tantas versiones ajenas.

Así, la noche empezó caldeada, ya que el 'It's Only Rock 'n' Roll (but I Like It)', publicado por los Stones dentro del álbum homónimo de 1974, advirtió que la noche se escaparía por la guitarra de Wood, una sospecha terminada de remachar en 'Am I Grooving You', pieza tomada de Freddie Scott para el 'I've Got My Own Album to Do' del mismo año, debut en solitario del guitarrista.

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El punteo reggae de 'Take it Easy' transportó a Razzmatazz hacia la Jamaica natal de Hopeton Lewis, embrujo deshecho por la voz de Chanel Haynes, corista de la Ammo, quien se hizo con 'Flying' de Faces abrigada por los hipnóticos riffs de la Duesenberg del británico.

Tras esto, otro hachazo stone, en este caso en forma de 'Hey Negrita', corte de 1976 de 'Black and Blue', primer disco en el que Wood colaboró junto a Mick Jagger y Keith Richards justo antes de abandonar Faces y convertirse en miembro de pleno derecho de los Rolling Stones.

La velada siguió por el sendero de los covers, con la electrificación del 'Seven days' de Bob Dylan, la sensual 'Remember (Walking in the Sand)' de The Shangri-Las intervenida en la primera aparición de Imelda May y la inclinación bluesera de Jimmy Reed y su 'Baby What You Want Me to Do'.

Tras 16 años centrado en los Rolling Stones, Wood tenía ganas de sacar munición propia, por lo que 'You’re So Fine' y 'Mystifies Me', contenidas en 'Fearless', la antología que recoge todo su trabajo desde 1965, silbaron como balas en Razzmatazz; antes de entrar en el terreno country abonado por un violín y 'Country Honk'.

Las 1.500 gargantas que abarrotaban la sala acompañaron al músico en 'Chain of Fools', regalo de Don Covay para Aretha Franklin, tras lo que se impuso la enfermedad del baile que contagió el 'Boogie Disease' del Doctor Ross, corte entregado con una energía poco probable en alguien que cumplió los 79 en junio, y la crudeza de 'Spoonful', compartida con May.

De vuelta a la discografía propia, Wood recuperó del baúl de Faces 'Ooh La La', así como la stone 'Can't You Hear Me Knocking' y 'Outlaws', de su disco '1234' de 1981, última puñalada antes de desaparecer tras el escenario.

Pero Razzmatazz aún tenía hambre de rock and roll, que quedó saciada con el medley formado por 'Dust My Broom', 'Black Limousine' y 'Plynth', única muesca de la noche en la obra de The Jeff Beck Group, antes de despedirse de Barcelona por todo lo alto con 'Stay With Me', última punzada en una noche a la altura de la leyenda. EFE

gcm/fp

(foto)(vídeo)