Una misión arqueológica española revela una "curiosa y preciosa" tumba de la V dinastía faraónica

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El Cairo, 8 sep (EFE).- Una misión arqueológica conjunta hispano-egipcia, liderada por el egiptólogo español Josep Cervelló, ha revelado una "curiosa y preciosa" tumba de finales de la V dinastía del Imperio Antiguo de Egipto (2494-2345 a.C.) en la necrópolis de Sakara, al suroeste de El Cairo.

El descubrimiento, que se realizó durante las excavaciones llevadas a cabo este verano por la misión arqueológica de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y el Consejo de Antigüedades Egipcio, consta de una mastaba que cuenta atípicamente con dos capillas funerarias ordenada construir por Yunmen, un alto funcionario bajo el reinado del faraón Djedkare Isesi, quien mandó enterrar ahí también a su padre, Iti, un funcionario provincial de menor rango.

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Según relató a EFE Cervelló, catedrático de Egiptología de la UAB, la tumba ha permitido revelar restos "de unos personajes curiosos, con un interés histórico y social y cultural muy grande", mientras que para los arqueólogos la excavación ha supuesto además "la sorpresa de que es preciosa la tumba".

"Tenemos un arquitrabe que es una maravilla, unos textos muy bonito porque aún siendo fórmulas más o menos estereotipadas, pues están ajustadas un poco a la personalidad y a los cargos del propietario. Y luego la decoración es preciosa, los relieves en algunos casos muy bien conservados, los colores bien conservados y algunos detalles deliciosos como los burritos y otros animales que pueden apreciarse", indicó Cervelló durante una visita a la tumba antes de que se hiciera público el descubrimiento.

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Cervelló apuntó en este sentido que además de ser "muy interesante y desde un punto de vista histórico y científico muy bonito", la mastaba aporta también "la emoción de la belleza, una cosa que a veces parece que los arqueólogos y los historiadores tengamos que dejar de lado la cuestión estética".

La teoría de trabajo, y a falta de que se estudie a conciencia todo el material rescatado de la mastaba, es que la doble tumba refleja un proceso de ascenso social, el hijo de un funcionario provincial convertido en alto funcionario y enterrado en una zona de gran prestigio social, que no se olvidó de traer a su padre para compartir su camino al más allá.

"Habrá que acabar par de verlo, pero una posibilidad es que el funcionario fuera originario de esa provincia periférica que llegara a la corte y se quedara en Menfis, que era entonces la capital de Egipto y su hijo pues fuera ya un funcionario de la administración central del Estado, que es quien construye la tumba", añadió.

La zona de la excavación ya era conocida desde las excavaciones del arqueólogo francés Auguste Mariette en el siglo XIX, pero nunca antes había sido explorada y documentada de forma exhaustiva pese a que se conocía la existencia de un gran complejo de tumbas.

Parte de la idea de estudio que llevó al descubrimiento de la tumba era analizar la topografía de la zona y abordar el conocimiento de la necrópolis de Sakara "como un lugar de vida", al que los antiguos egipcios acudían a llevar ofrendas y dónde se trabajaba de forma incesante en la construcción de monumentos funerarios.

"Había una circulación de gente constante en los cementerios (...) Nos interesa el urbanismo del cementerio, la topografía del cementerio, las calles, las plazas, cómo se movía la gente, si hay culto en el exterior, por ejemplo, a veces en las capillas exteriores o en los nichos exteriores, pues cómo se producía ese culto. O sea, todo lo que es la vida", apuntó Cervelló.

Así fue como, analizando mapas y reconstruyendo el trazado de la zona en busca de tumbas de sumos sacerdotes que los arqueólogos estimaban que se encontraban por ahí desde tiempos de Mariette, encontraron esta mastaba inédita e indicios de otras dos muy próximas que se espera excavar en futuras misiones.