Barcelona (España), 8 sep (EFE).- Un estudio liderado por ISGlobal afirma que se podrían evitar entre 6,6 y 29,5 millones de muertes hasta el 2030 en los países de renta baja o media-baja de todo el planeta con medidas fiscales destinadas a gravar a las grandes fortunas y redistribuir la riqueza.
El trabajo, publicado por la revista The Lancet, analiza los datos sobre la mortalidad y la financiación procedente de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de 59 países durante el período 2002-2021 y calcula el impacto sobre la salud que tendrían políticas pensadas para compensar los recortes en esta cooperación internacional.
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En un momento en que muchos países donantes están reduciendo esta ayuda, estas medidas fiscales podrían generar "recursos significativos" para financiar programas de desarrollo y salud, ha informado ISGlobal en un comunicado.
El estudio ha sido elaborado por el instituto impulsado por la Fundación ”la Caixa” en colaboración con destacadas instituciones de investigación en economía y salud.
Los investigadores señalan que mayores niveles de ayuda al desarrollo se asociaban con una reducción de la mortalidad del 24 % y de hasta el 33 % en menores de cinco años.
A partir de aquí, concluye que si continúan los recortes de la ayuda al desarrollo hasta 2030 se producirían aproximadamente 7,6 millones de muertes adicionales, de las que 1,4 millones corresponderían a menores de cinco años.
Entre las propuestas estudiadas para redistribuir la riqueza, se encuentran los impuestos sobre las grandes fortunas, las grandes empresas multinacionales, las transacciones financieras, las emisiones de carbono, las criptomonedas y los intereses generados por la deuda soberana.
En todos los escenarios analizados, estas medidas generaron recursos suficientes para compensar en su totalidad o en parte los efectos negativos que se prevén de reducción de la ayuda.
Así, se podrían evitar entre 6,6 y 29,5 millones de muertes de aquí a 2030.
Entre las medidas estudiadas, destaca un impuesto del 3 % sobre la riqueza de las grandes fortunas, que se asoció con hasta 29,5 millones de muertes evitadas para 2030.
Un impuesto mínimo global sobre las grandes empresas multinacionales se relacionó con aproximadamente 20 millones de muertes evitadas y otro sobre las transacciones financieras, con la prevención de unas 24 millones de muertes.
“Ante el creciente endeudamiento de los países donantes y la reasignación cada vez mayor de recursos hacia el gasto militar, financiar la ayuda humanitaria mediante la fiscalidad sobre las grandes fortunas se perfila como una de las estrategias más viables”, ha afirmado el economista principal del estudio de la Escuela de Economía de ICESI y de la School of Global Development de la Universidad de East Anglia, Lucio Expósito.
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El ISGlobal ha recordado que recientemente ha reavivado el interés por este tipo de impuestos en foros como el G20, la Cuarta Conferencia Internacional sobre Financiación para el Desarrollo celebrada en Sevilla en 2025 o el Marco Inclusivo de la OCDE/G20 sobre fiscalidad internacional.
El investigador y coordinador del estudio Davide Rasella ha subrayado que "vivimos en un mundo profundamente desigual, donde un reducido número de personas y grandes corporaciones acumula riqueza a un ritmo y una escala sin precedentes, mientras millones de personas vulnerables siguen muriendo por falta de acceso a intervenciones humanitarias básicas y, en muchos casos, de bajo coste”. EFE
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