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La SEE recuerda que las consecuencias sanitarias del terremoto de Colombia pueden durar semanas o meses

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La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha mostrado su solidaridad con las víctimas del terremoto de Colombia registrado la semana pasada y ha recordado que las consecuencias sanitarias del mismo y sus efectos pueden durar semanas o meses.

Las repercusiones de un seísmo "no terminan cuando finalizan las labores más urgentes de rescate y atención a las personas heridas", ha explicado, para añadir que las mismas pueden afectar "tanto a la atención sanitaria como al acceso a agua segura, la continuidad de los tratamientos, la Salud Mental o el control de enfermedades infecciosas".

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En este sentido, la SEE ha indicado que resulta fundamental garantizar la continuidad de los tratamientos médicos, recuperar cuanto antes los servicios básicos y proteger especialmente a las personas en situación de mayor vulnerabilidad. "La respuesta debe incorporar, además, la atención a las consecuencias psicológicas y sociales que puede generar una emergencia de esta magnitud", ha explicado.

Tras destacar la necesidad de incorporar la salud pública a todas las fases de la gestión de este tipo de emergencias, desde la respuesta inicial hasta la recuperación a medio y largo plazo, ha incidido en que se debe garantizar la atención a quienes necesitan seguimiento o medicación de forma continuada. "La interrupción de tratamientos, las dificultades para desplazarse hasta un centro sanitario o la pérdida de medicamentos pueden agravar el estado de las personas con enfermedades crónicas", ha subrayado.

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"También requieren una especial atención las mujeres embarazadas y los recién nacidos si se ve alterado el funcionamiento de los servicios de atención al parto y neonatal", ha continuado, para añadir que existe riesgo de aparición o propagación de determinadas enfermedades infecciosas cuando se deterioran las condiciones de higiene y saneamiento, se dificulta el acceso a agua segura o muchas personas se ven obligadas a convivir durante periodos prolongados en espacios temporales o de acogida.

LOS CUERPOS DE LOS FALLECIDOS NO SUELEN SUPONER RIESGO DE SALUD

Al hilo, ha apuntado que las alteraciones del entorno también pueden favorecer la proliferación de vectores como mosquitos o roedores, por lo que mantener las medidas de vigilancia y prevención resulta especialmente importante durante las semanas posteriores. No obstante, ha expuesto que los cuerpos de las personas fallecidas "no suelen suponer un riesgo sanitario para la población general, ya que la mayoría de los microorganismos patógenos no sobreviven más de 48 horas tras el fallecimiento".

Esta sociedad científica, que ha puesto también sobre la mesa la incidencia que tienen en la salud pública los problemas de movilidad tras un terremoto, ha señalado que "la pérdida de familiares y allegados, de la vivienda o de los medios de vida, el desplazamiento forzoso y la incertidumbre sobre el futuro pueden generar un elevado nivel de estrés y tener efectos sobre la Salud Mental que se mantengan mucho después de que finalice la fase más urgente de la emergencia".

Por último, y una vez indicado que "los terremotos, además, tienden a profundizar vulnerabilidades que ya existían antes del seísmo", ha subrayado que "la respuesta y la reconstrucción deben prestar especial atención a quienes parten de situaciones de mayor fragilidad social, económica o sanitaria, garantizando que la recuperación de los servicios y la atención llegue al conjunto de la población afectada".