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Lavrov denuncia que embajador japonés declinó citación al Ministerio de Exteriores ruso

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Moscú, 17 ago (EFE).- El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, denunció este lunes que el embajador japonés ha declinado por el momento la convocatoria al Ministerio de Exteriores para abordar el conflicto diplomático creado por la primera visita del presidente ruso, Vladímir Putin, a las islas Kuriles, reclamadas por Japón.

En la Embajada japonesa "explicaron que no puede ni el viernes ni el lunes, es decir, hoy (....). Sea como sea, le hemos convocado. Tiene que venir al Ministerio de Exteriores", insistió Lavrov en rueda de prensa.

Subrayó que Moscú quiere abordar con el jefe de la legación diplomática nipona "cómo debe organizar su labor en el país de residencia, respetando las leyes y procedimientos vigentes para los diplomáticos extranjeros en este país, en este caso, Rusia".

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Lavrov subrayó que dicho comportamiento despierta "sorpresa" en Moscú, ya que en el pasado mostró "una energía inagotable", como cuando invitó a una delegación empresarial sin informar previamente a la parte rusa.

A su vez, criticó la reacción de las autoridades japonesas ante la visita de Putin el pasado jueves a la isla de Iturup, la mayor de las cuatro islas que conforman las Kuriles del sur, denominadas como Territorio del Norte por Tokio, que administraba la totalidad de ese archipiélago hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

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"Nuestros colegas japoneses, nuestros vecinos, por supuesto, han cruzado todas las líneas de la decencia con las declaraciones absolutamente inaceptables de que el presidente ruso no puede visitar cualquier parte del territorio de la Federación Rusa", señaló Lavrov.

Según el Kremlin, Putin se reunió el 13 de agosto con habitantes de la isla de Iturup (con una población de unas 7.000 personas), donde llamó a no olvidar a los caídos en la operación que tuvo lugar en septiembre de 1945, la última gran batalla del Ejército Rojo en la Segunda Guerra Mundial.

"Con la excusa de los acontecimientos en Ucrania, sin profundizar en los motivos de este conflicto, (Japón) impuso sanciones injustificadas contra nuestro país. No amenazamos a Japón. No tenemos absolutamente ninguna reclamación en su contra", dijo un día antes.

Además, admitió que Tokio "tiene disputas territoriales con nuestro país". "Me refiero a las islas Kuriles. Pero esto está fijado en documentos internacionales, es una realidad sentada por los resultados de la Segunda Guerra Mundial", señaló.

El Gobierno japonés no tardó en protestar por la visita de Putin a Iturup (denominada Etorofu por Japón), que ocupó las portadas de toda la prensa nacional.

Japón convocó al embajador ruso en Tokio, Nikolai Nozdriev, al que el ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, presentó una "enérgica protesta".

Horas antes, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, tachó de "absolutamente inaceptable" el viaje de Putin, que "hiere los sentimientos del pueblo japonés".

"Esperamos que la parte rusa se tome muy en serio la gravedad de este asunto", manifestó.

Aunque fueron descubiertas por navegantes rusos, las Kuriles pasaron a ser parte de Japón en 1875 en virtud del Tratado de San Petersburgo. Esos territorios se incorporaron a la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial en virtud del Tratado de San Francisco.

En 1956 ambos países suscribieron una declaración que restablecía sus relaciones diplomáticas y allanaba el camino para una futura devolución de las Kuriles a Japón.

Con todo, la nueva Constitución rusa, aprobada en un controvertido referéndum en 2020, impide al jefe del Estado ceder territorios a un país extranjero, lo que afecta tanto a las Kuriles como a las cinco regiones ucranianas anexionadas en 2014 y 2022. EFE