Miami (EE.UU.), 15 ago (EFE).- La representante estatal por Jacksonville (Florida) Angie Nixon, una de las dos aspirantes demócratas al escaño en el Senado de Estados Unidos que dejó el cubanoestadounidense Marco Rubio, recorrió este sábado la calle Ocho de la Pequeña Habana en Miami para pedir el voto cubano, tres días antes de las primarias de su partido.
La caminata de Nixon, que saludó a los transeúntes y repartió panfletos, empezó en la cafetería La Colada Gourmet y siguió por tiendas de ropa, fruterías y el parque del Dominó, en la avenida que desde los años sesenta es el centro comercial y político del exilio cubano.
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La aspirante dijo a EFE que el embargo estadounidense sobre Cuba es "un fracaso" y que los cubanos "pasan hambre", y pidió volver a la política de acercamiento del expresidente Barack Obama para que las familias puedan viajar a la isla.
Nixon defendió la autodeterminación de los cubanos y un cambio de régimen que ponga el poder en manos del pueblo, y se declaró en contra del comunismo y de cualquier forma de autoritarismo.
"No voy a permitir que me sigan pintando como comunista o socialista", dijo la aspirante, que se sumó a los Socialistas Demócratas de América.
Nixon acusó además a la republicana Ashley Moody, que ocupa el escaño de forma interina, de destinar más fondos al Departamento de Seguridad Nacional para "devolver a los cubanos a Cuba".
En la elección primaria del martes, Nixon se mide con Alex Vindman, un teniente coronel retirado que declaró como testigo en el primer juicio político contra el presidente Donald Trump.
Moody, una exfiscal general del estado designada por el gobernador Ron DeSantis en enero de 2025, es la aspirante con más respaldos de la papeleta republicana, entre ellos el de Trump.
Quien gane el 3 de noviembre completará los dos años que restan del mandato de Rubio; actualmente, los republicanos controlan el Senado con 53 escaños frente a 47. EFE
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