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Putin visita por primera vez las Kuriles y reabre una herida histórica con Japón

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Moscú/Tokio, 13 ago (EFE).- El presidente ruso, Vladímir Putin, visitó este jueves, por primera vez desde su llegada al poder en el año 2000, las islas Kuriles (Océano Pacífico), cuya soberanía es reclamada por Japón, provocando un conflicto diplomático con Tokio.

El viaje del jefe del Kremlin tiene lugar en el marco de su asistencia a las maniobras de la Armada rusa en aguas del Pacífico, donde aprovechó para denunciar la creciente presencia de la OTAN en la región.

De hecho, aseguró que el despliegue por parte de la Alianza Atlántica de nuevo armamento en la zona supone una amenaza para la seguridad de la Federación Rusa, por lo que Moscú reforzó la presencia militar en las Kuriles.

Una visita sorpresa

Putin se encuentra desde finales de julio en medio de una gira por Siberia y el Lejano Oriente ruso, pero nadie esperaba ni había adelantado la visita al archipiélago. El líder ruso siempre se había abstenido de echar más leña al fuego de la tensión con el Gobierno japonés.

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Fue el presidente Dmitri Medvédev el que decidió romper el protocolo al viajar a la zona en 2010, algo que repetiría tres veces más ya como jefe del Gobierno. Le secundó en 2021 el actual primer ministro, Mijaíl Mishustin.

Según informó el Kremlin, Putin se reunió hoy con habitantes de la isla de Iturup (con una población de unas 7.000 personas), la más grande de las cuatro islas Kuriles del Sur, denominadas Territorio del Norte por Japón, país con el que Moscú nunca ha firmado un tratado de paz.

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Con todo, el líder ruso no hizo ninguna declaración política, sino que se limitó a visitar una planta procesadora de pescado -probó el caviar local-, un hospital y una escuela, a la vista de las imágenes ofrecidas por la televisión pública.

Además de destacar que los rusos llevan en la sangre "el gen de la victoria", llamó a no olvidar a los caídos en la operación que tuvo lugar en las Kuriles en septiembre de 1945, la última gran batalla del Ejército Rojo en la Segunda Guerra Mundial.

Putin sí habló de Japón la víspera, cuando aseguró que "con la excusa de los acontecimientos en Ucrania, sin profundizar en los motivos de este conflicto, impuso sanciones injustificadas contra nuestro país".

"No amenazamos a Japón. No tenemos absolutamente ninguna reclamación en su contra", dijo, y acusó a Tokio de cambiar de postura desde que el primer ministro Shinzo Abe, con quien Putin mantuvo una relación constructiva, dejara el poder en 2020.

Además, admitió que Tokio "tiene disputas territoriales" con Rusia. "Me refiero a las islas Kuriles. Pero esto está fijado en documentos internacionales, es una realidad sentada por los resultados de la Segunda Guerra Mundial", señaló.

Enérgica protesta de Japón

El Gobierno japonés no tardó en protestar por la visita de Putin a Iturup (denominada Etorofu por Japón), que ocupó las portadas de toda la prensa nacional.

El ministro de Exteriores, Toshimitsu Motegi, protestó "enérgicamente" por esta visita, alegando que los Territorios del Norte (las cuatro islas de Kunashiri, Etorofu, Shikotan y Habomai) "son parte inherente del territorio japonés, tanto histórica como jurídicamente según el Derecho Internacional".

Mientras, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, tachó de "absolutamente inaceptable" el desplazamiento de Putin, que "hiere los sentimientos del pueblo japonés y resulta absolutamente inaceptable".

El viaje es "incompatible" con la postura de Japón sobre las islas, aseveró.

Asimismo, aseguró que esta visita "agrava todavía más el sentimiento antirruso en el país y dificulta el restablecimiento de las relaciones a medio y largo plazo", a pesar de que estos lazos bilaterales ya atravesaban "una situación difícil" desde la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022.

"Esperamos que la parte rusa se tome muy en serio la gravedad de este asunto", manifestó.

Aunque fueron descubiertas por navegantes rusos, las Kuriles pasaron a ser parte de Japón en 1875 en virtud del Tratado de San Petersburgo. Esos territorios se incorporaron a la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial en virtud del Tratado de San Francisco.

En 1956, ambos países suscribieron una declaración que restablecía sus relaciones diplomáticas y allanaba el camino para una futura devolución de las Kuriles, que se encuentran situadas entre la isla japonesa de Hokkaido y la península rusa de Kamchatka y son ricas en recursos pesqueros.

Con todo, la nueva Constitución rusa aprobada en un controvertido referéndum en 2020 impide al jefe del Estado ceder territorios a un país extranjero, lo que afecta tanto a las Kuriles como las cinco regiones ucranianas anexionadas en 2014 y 2022.EFE

(foto)(vídeo)