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Lula promete invertir más en defensa para que "nadie invada el país" al lanzar su candidatura presidencial

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São Paulo, 2 ago (EFE).- El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, prometió este domingo, en el lanzamiento de su candidatura presidencial en São Paulo, que invertirá más en defensa, si gana las elecciones de octubre para que "nadie invada el país y se lleve al presidente" como hicieron en Venezuela.

"Quiero estar preparado para que nadie invada este país para llevarse al presidente, como han invadido. Quiero estar preparado para la paz, no para la guerra", afirmó Lula durante la convención nacional del Partido de los Trabajadores (PT) que oficializó su candidatura.

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El jefe de Estado, en busca de su cuarto mandato no consecutivo, hizo aparente alusión a la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas especiales estadounidenses el pasado 3 de enero en Caracas.

En este contexto, pidió a la militancia de izquierdas que deje de pensar en la defensa como una "tontería" de la que "no hay que preocuparse".

"Quiero estar preparado para que nadie se atreva a tomarnos por tontos. ¿Está claro? Por eso es importante saber que necesitamos invertir en la defensa", subrayó.

Lula, quien ya criticó en el pasado el aumento del gasto en defensa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), mencionó que países como Inglaterra, Alemania y Japón están fortaleciendo sus industrias militares y que él pretende hacer lo mismo, si vence los comicios de octubre.

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Reconoció la preocupación de una parte del electorado "por el trauma" vivido en la última dictadura militar (1964-1985), pero al mismo tiempo advirtió que es necesario proteger a los más de 213 millones de brasileños, los 8,5 millones de kilómetros cuadrados de área y los más de 8.000 kilómetros de costa que tiene el país en el actual contexto de inestabilidad internacional.

"Quiero que sepan que voy a tomarme en serio la cuestión de la defensa en mi cuarto mandato", reforzó en su discurso, centrado en las iniciativas aprobadas durante su última gestión y con pocas referencias hacia sus adversarios.

El PT proclamó oficialmente este domingo a Lula como su candidato presidencial en una ceremonia en São Paulo que contó con la presencia de aliados, gobernadores, congresistas y cientos de militantes afines a su causa.

A sus 80 años, Lula buscará un cuarto mandato no consecutivo, tras haber gobernado entre 2003 y 2010, y a partir de 2023.

Para la contienda del próximo mes de octubre, el máximo líder del PT parte con ventaja en los sondeos con respecto al principal candidato opositor, el senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022).

São Paulo, 2 ago (EFE).- El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil oficializó este domingo la candidatura del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva para las elecciones presidenciales del próximo mes de octubre, en las que buscará un histórico cuarto mandato no consecutivo con la mayoría de las encuestas a su favor.

"Quiero decir para toda la militancia de los partidos que están aquí: homologamos, oficializamos ahora. Lula, presidente; (Gerardo) Alckmin, vice", dijo el presidente del PT, Edinho Silva, en una entrevista previa a la ceremonia de proclamación, celebrada en el centro de convenciones Expo Center Norte, en São Paulo, el mayor colegio electoral del país.

El evento, que comenzó puntual, a las 10:00 hora local (13:00 GMT), sellará la reedición de la alianza con el moderado Geraldo Alckmin como candidato a la Vicepresidencia, ante cientos de militantes, ministros y dirigentes del bloque oficialista.

"Estamos aquí para oficializar, pero también para celebrar esta construcción política que es histórica, la construcción política que va a reelegir al presidente Lula y al vicepresidente Alckmin, manteniendo a nuestro país en ese camino de reconstrucción de políticas públicas", añadió Silva.

A los 80 años, Lula encara la que será su séptima carrera a la Jefatura de Estado tras haber gobernado entre 2003 y 2010, y regresar al poder en 2023.

"Tengo la misma energía de cuando tenía 30 años", ha reiterado el veterano líder sindical en los últimos meses para disipar cualquier duda sobre su estado de salud y proyectar vitalidad de cara a la contienda.

Lula llega a la carrera electoral defendiendo los avances de su gestión en la caída del desempleo y la reducción de la pobreza, aunque enmarcado en un contexto de desaceleración económica, con un crecimiento del producto interno bruto (PIB) en torno al 2 % para este año electoral, tras el 3,4 % de 2024 y el 2,3 % de 2025.

La presión inflacionaria, marcada tanto por cuestiones internas como por el aumento de los precios de los alimentos y el combustible por el contexto geopolítico, mantiene a la tasa básica de interés del país fijada en el 14,25 %.

Sumado a un déficit nominal en las cuentas públicas cercano al 10 % del PIB y una deuda pública que ha superado la barrera del 80 %, dos puntos que la oposición busca explotar durante la campaña, junto a la lucha contra el crimen organizado que en los últimos años se ha expandido en Brasil y el resto de país de la región.

Además, esta semana, un juez de la Corte Suprema autorizó la apertura de dos investigaciones por tráfico de influencias contra su hijo mayor, Fábio Luís Lula da Silva, conocido como ’Lulinha’.

Los comicios de octubre se perfilan como un nuevo mano a mano entre el progresismo que abandera el actual jefe de Estado y la extrema derecha que encarna el senador Flávio Bolsonaro, de 45 años.

El primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, inhabilitado, condenado a 27 años de cárcel y en prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado, fue oficializado la semana pasada como el heredero político del espacio conservador.

De acuerdo con las últimas proyecciones, el gobernante parte con cierta ventaja.

La más reciente encuesta de la firma Datafolha sitúa a Lula con un 48 % de la intención de voto frente al 43 % que obtendría Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje.