
El rapero Ye, antes conocido como Kanye West, ha desplegado esta noche su mundo artístico en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid, en el que ha sido su único concierto en España,, ante un público enfervorecido.
El concierto se ha celebrado finalmente a pesar de la polémica por sus declaraciones antisemitas y sus muestras de admiración hacia Adolf Hitler, que han provocado vetos y cancelaciones de otras actuaciones de su gira por Europa.
Mientras que Francia, Polonia, Suiza e Italia han rechazado los conciertos del artista a raíz de sus comentarios o incluso prohibido su entrada en el país, como en el caso de Reino Unido, el rapero sí ha podido actuar en España. Precisamente, el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, había calificado de "repugnantes" sus manifestaciones pero descartó que su departamento fuese a promover la suspensión del concierto al considerar que esa decisión correspondía al promotor.
PUBLICIDAD
Por su parte, la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) no aceptó esta semana las disculpas de Ye --que casi un año después pedía perdón por sus actitudes "nazis" y las asociaba a su trastorno bipolar causado por un accidnente de coche en 2002-- y expresó su "profunda preocupación" y rechazo a la celebración del concierto de este jueves por sus "graves y reiteradas declaraciones antisemitas".
En un comunicado, la organización defendía que la libertad de creación artística y la libertad de expresión son "pilares esenciales de toda sociedad democrática", aunque advertía de que no pueden servir para "normalizar el discurso de odio, la exaltación del nazismo".
PUBLICIDAD
Sin embargo, toda polémica ha quedado aparcada sobre las 21.15 horas de este jueves, cuando el rapero ha aparecido encima del globo terráqueo que ha sido su escenario mientras le arropaban los gritos de sus fans, que en su mayoría iban uniformados de negro.
West ha regresado a España después de 20 años, ya que fue en 2006 la primera y única vez que actuó en el país. Entonces, lo hizo en un concierto en la sala Razzmatazz de Barcelona.
En esta ocasión ha presentado un gran espectáculo en el que ha recorrido varias de sus etapas y discos más representativos --'Graduation' (2007), '808s & Heartbreak' (2008), 'The life of Pablo' (2018)-- aunque también del reciente ‘Bully’.
MAS DE 65.000 ASISTENTES
Ante los 65.000 asistentes que han acudido al recinto madrileño, según han confirmado los organizadores a Europa Press, Ye ha recordado su estatus de estrella con 'Can't Tell Me Nothing', 'Ni**as in Paris', 'Mercy', ‘Flashing light’, 'Heartless' o la coral 'Praise God' mientras ha hecho guiños a Back Street Boys o Rihanna.
PUBLICIDAD
Si no ha habido más fans en el Metropolitano este jueves, ha sido porque el de Atlanta ha suprimido las localidades en pista para colocar una gran esfera que ha ido transformándose y simulando el globo terráqueo. Ha sido este escenario sobre el que se ha movido durante casi dos horas de concierto.
Cuando el artista ha tocado al teclado las míticas primeras notas de piano de 'Runway’, el recital llegaba a su fin y así, Kanye West se ha despedido de nuevo de España.