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Un grupo rebelde considerado como una amenaza por Ruanda acepta desmovilizarse

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Nairobi, 29 jul (EFE).- El grupo rebelde Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda (FDLR), considerado como una amenaza por el Gobierno ruandés, aceptó desmovilizarse y deponer las armas, anunció este miércoles el Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC).

"La cúpula política y militar de las FDLR firmó un protocolo comprometiéndose a participar, junto con todos sus combatientes, en el proceso de desmovilización", declaró en una rueda a medianoche desde Kinsasa el ministro de Integración Regional de la RDC, Floribert Anzuluni.

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Para ello, los rebeldes impusieron la condición de que la desmilitarización y el acuartelamiento de sus miembros en campamentos "suficientemente seguros".

Anzuluni consideró que este acuerdo supone un "paso importante" para la implementación del acuerdo de paz firmado en Washington el pasado 4 de diciembre por parte del presidente congoleño, Félix Tshisekedi, y el ruandés, Paul Kagame, en presencia de su homólogo estadounidense, Donald Trump.

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"Ruanda se comprometió inicialmente a retirar sus tropas de la RDC y a abandonar el territorio congoleño, lo que denominaron el levantamiento de las medidas defensivas. Por su parte, la RDC se comprometió a neutralizar a las FDLR, que constituyen una amenaza para Ruanda", detalló Anzuluni.

Además, sostuvo que la cuestión de las FDLR "es claramente una manipulación de Ruanda", que las usó como pretexto para "ocultar el ahora conocido objetivo de su agresión" en el este congoleño.

El ministro detalló que se creará un comité integrado por socios regionales e internacionales para supervisar este proceso, al mismo tiempo que se juzgará a aquellos combatientes sospechosos de crímenes de lesa humanidad.

Las FDLR fueron creadas en el este congoleño en el año 2000 por hutus ruandeses que participaron en el genocidio de 1994 (en el que fueron asesinados al menos 800.000 tutsis y hutus moderados) y que buscan recuperar el poder en su país.

En 2012, exmiembros de otra milicia formada anteriormente por tutsis para combatir a las FDLR crearon el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), que cuenta con el apoyo de Ruanda y que reactivó sus combates en marzo de 2021 tras años de relativa calma.

El conflicto se agravó a finales de enero de 2025, cuando el M23 tomó el control de Goma y, semanas después, de Bukavu, capital de Kivu del Sur, tras combates con el Ejército congoleño.

Desde la firma del mencionado acuerdo de Washington, ambas partes se han acusado mutuamente de violarlo.

Ese acuerdo se suma a los esfuerzos de mediación auspiciados por Catar entre el Gobierno congoleño y el M23, que el pasado 15 de noviembre rubricaron en Doha un acuerdo marco.

El este de la RDC, rico en minerales esenciales para la industria tecnológica, vive desde los años noventa del siglo pasado un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la misión de la ONU en la RDC (MONUSCO). EFE