Ciudad De Panamá, 27 jul (EFE).- El Ministerio de Salud de Panamá investiga la posible propagación de una infección respiratoria, sin que se haya identificado aún la patología específica, en una zona de difícil acceso tras la muerte de seis indígenas ngäbe-buglé.
La cartera de Salud detalló este lunes que desde el pasado sábado mantiene un equipo especializado en la comarca Ngäbe Buglé, una extensa área ubicada cerca de la frontera con Costa Rica donde vive la etnia indígena homónima entre altos índices de pobreza, abandono estatal y falta de infraestructura.
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El personal de "respuesta rápida" se trasladó tras el "reporte de seis defunciones de niños y adultos, con el objetivo de realizar las investigaciones epidemiológicas de campo", unos casos que de manera preliminar las autoridades asocian a "infecciones respiratorias bajas graves" y surgieron en tres poblados.
Según los primeros hallazgos, al menos "tres de las personas fallecidas no buscaron atención médica o recurrieron a la medicina botánica" mientras que los contactos más cercanos con las víctimas mortales "permanecen asintomáticos".
Los médicos han brindado atención a 178 personas, aplicado 391 dosis de vacunas, de las cuales 184 corresponden a la vacuna contra la influenza, y administrado 394 medicamentos, según la información oficial.
El Ministerio de Salud de Panamá advirtió que "mantiene la vigilancia epidemiológica en la zona y continúa coordinando las acciones de respuesta para proteger la salud de la población".
También instó a las "personas que presenten fiebre, dificultad para respirar, tos persistente u otros síntomas respiratorios a acudir de inmediato al centro de salud más cercano y evitar la automedicación, a fin de recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos".
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La comarca Ngäbe-Buglé, creada en 1997, es la más poblada entre los otros cinco territorios indígenas de Panamá (Guna Yala, Emberá-Wounaan, Madugandí, Wargandí y Naso) con unos 200.000 habitantes que viven de la agricultura, ganadería y la recolección de café.
El pasado 20 de julio los Gobiernos de Panamá y Costa Rica acordaron crear un carnet sanitario para los Ngäbe Buglé, que suelen migrar por temporadas al país vecino para trabajar en la cosecha del café, con el fin de compartir datos médicos y evitar duplicar esquemas de vacunación en menores. EFE
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