De Burundi a Venezuela: la ola de renuncias que desafía la autoridad de la CPI

Guardar
Google icon

Madrid, 24 jul (EFE).- La decisión del Gobierno de Venezuela de denunciar el Estatuto de Roma e iniciar su salida definitiva de la Corte Penal Internacional (CPI), anunciada este viernes, se suma a la de otros países que o bien se han retirado o bien lo han anunciado.

Actualmente, varios países han hecho efectiva su salida. Burundi fue el primer país en abandonar formalmente el Estatuto de Roma en 2017. Se retiró después de que la CPI abriera una investigación sobre los crímenes y actos de violencia política cometidos en el país.

PUBLICIDAD

A su vez, el expresidente Rodrigo Duterte retiró a Filipinas en 2019 tras la apertura de un examen preliminar sobre los abusos cometidos durante su "guerra contra las drogas".

El último país que hizo efectiva su salida este mismo año fue Níger, uno de los gobiernos militares de los tres países de la Alianza de los Estados del Sahel, tras acusar al tribunal de parcialidad y de ser una «herramienta neocolonial.

PUBLICIDAD

Asimismo, han anunciado su retirada Malí y Burkina Faso, los otros dos países de la Alianza del Sahel.

Otros países iniciaron el proceso pero dieron marcha atrás, como por ejemplo Gambia, que anunció su salida bajo el régimen de Yahya Jammeh, pero cuya decisión fue revocada por el posterior gobierno democrático en 2017.

También Sudáfrica notificó su intención de salir tras la polémica por la visita de Omar al-Bashir (expresidente de Sudán bajo orden de arresto), pero los tribunales sudafricanos declararon la notificación inconstitucional y revocaron el retiro.

Existen también potencias como Estados Unidos, Rusia, China, Israel e India que nunca formaron parte activa del tribunal, al no llegar a ratificar el tratado o retirar sus firmas en las fases iniciales. EFE