Activista indio levanta 26 días de ayuno ante violencia en la protesta 'Cucarachas'

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Nueva Delhi, 24 jul (EFE).- El activista indio Sonam Wangchuk puso fin este jueves a una huelga de hambre de 26 días tras una negociación con el Gobierno y ante el riesgo de una escalada de violencia en las protestas del movimiento juvenil 'Cucarachas', surgidas por las filtraciones en exámenes oficiales.

Wangchuk, una de las caras más visibles de la movilización, rompió el ayuno en el hospital Medanta de Gurugram, cerca de Nueva Delhi, en presencia de los ministros J.P. Nadda y Jitendra Singh y de líderes del Apex Body de Leh Ladakh, según imágenes difundidas por el propio activista en X.

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"Finalmente rompí mi ayuno después de 26 días", afirmó Wangchuk.

El activista explicó que su decisión fue tomada después de largas negociaciones sobre varias condiciones y "en vista de una posible violencia" en el país.

"Esto se llevó a cabo tras largas negociaciones sobre diversas condiciones y ante la posibilidad de violencia en el país. Explicaré las condiciones en detalle en un video aparte muy pronto", aseguró.

El fin del ayuno llega después de varios días de tensión en Nueva Delhi, con vídeos difundidos en redes sociales de jóvenes frente a vehículos antidisturbios, manifestantes protegiéndose entre ellos y fuerzas de seguridad usando lathis, los bastones policiales indios.

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La protesta había escalado esta semana después de que miles de simpatizantes del Cockroach Janta Party (CJP), un movimiento juvenil autodenominado 'Partido de las Cucarachas', intentaran marchar hacia el Parlamento para exigir la renuncia del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan.

El movimiento también convocó para este viernes una protesta nacional contra la actuación policial, un anunció que intenta extender la protesta más allá del campamento de Jantar Mantar, el principal punto de protestas en Nueva Delhi.

El CJP responsabiliza políticamente a Pradhan de las filtraciones e irregularidades denunciadas en varios exámenes oficiales, entre ellos el NEET-UG, la prueba nacional de acceso a medicina, en un país donde millones de jóvenes compiten cada año por plazas universitarias y empleos públicos.

Aunque el detonante de la movilización son los escándalos en pruebas oficiales, la protesta ha servido también como cauce para un descontento juvenil más amplio, alimentado por la falta de oportunidades, la presión por acceder a empleos públicos y una frustración acumulada con el Gobierno de Narendra Modi. EFE

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