airBaltic se declara en quiebra en Estados Unidos, lastrada por el conflicto en Oriente Próximo

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airBaltic ha iniciado un proceso voluntario de quiebra bajo la protección del Capítulo 11 de la legislación de bancarrotas en Estados Unidos con el fin de reestructurar sus obligaciones financieras sin dejar de continuar con sus operaciones, lastrada por el impacto del conflicto en Oriente Próximo e inmersa en una nueva hoja de ruta con reducción de flota.

Tal y como ha explicado en un comunicado, la aerolínea entra en este proceso con un compromiso de 350 millones de euros en nueva financiación para deudores en posesión, gestionada por Strategic Value Partners como gestor de la financiación DIP y con Barclays, Hayfin Capital Management, Morgan Stanley y Oaktree Capital Management como prestamistas adicionales.

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En los próximos días, la compañía aérea solicitará la aprobación habitual de los tribunales estadounidenses para acceder a esta financiación. Junto con el efectivo generado por las operaciones en curso, se espera que esta financiación proporcione la liquidez suficiente para que airBaltic continúe sus operaciones durante el proceso en Estados Unidos.

En este sentido, la firma letona ha garantizado que los vuelos y servicios prestados continuarán según lo programado, así como los billetes y las reservas, que seguirán siendo "válidos". "Es una prioridad clara", según lo ha definido el presidente del consejo de supervisión de airBaltic, Andrejs Martinovs.

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Durante el proceso también mantendrá su actual consejo de administración y su consejo de supervisión, mientras que seguirá cumpliendo con sus obligaciones con proveedores, prestadores de servicios y demás socios en el curso normal de sus negocios.

"Bajo supervisión judicial y con protección frente a reclamaciones de acreedores, este proceso proporciona un marco y un calendario claros para alcanzar acuerdos con los acreedores, incluidos los arrendadores de aeronaves y otras partes interesadas", ha explicado.

La guerra en Oriente Próximo, la ralentización de demanda y las limitaciones en disponibilidad de motores Pratt & Whitney han sido las razones que han obligado a airBaltic a revisar su hoja de ruta, destacando, entre sus objetivos, la reducción de su flota actual de 54 aviones Airbus A220-300 y la centralización de su red en Riga (Letonia).

Así, la compañía aérea prevé operar aproximadamente 36 aviones Airbus A220-300 para finales de 2026, un tercio menos con respecto a las actuales 54 aeronaves, cifra que estima aumentar gradualmente hasta alcanzar unos 40 unidades en 2031.

Entre enero y agosto, airBaltic transportó a un total de 3,5 millones de pasajeros en toda su red, lo que representó un aumento del 4% interanual y el mayor volumen de viajeros jamás registrado para el período.

Con respecto al primer trimestre del año, la firma duplicó pérdidas hasta los 70 millones de euros por el impacto del conflicto militar en Oriente, con unos ingresos que ascendieron un 12,3% al anotarse 149 millones de euros y un 5% mas de pasajeros.