¿Por qué rusos y ucranianos atacan los almacenes de comercio electrónico?

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Moscú/Kiev, 22 jul (EFE).- La más reciente escalada de ataques aéreos entre rusos y ucranianos ha tenido como objetivo los almacenes de comercio electrónico en ambos países. Varios trabajadores han muerto en esos bombardeos con drones y misiles, que han causado pérdidas millonarias a las compañías y, sobre todo, a sus clientes.

Ambos bandos aseguran que dichas instalaciones sirven para la distribución y ensamblaje de drones.

Los ucranianos mantienen que fue el Ejército ruso el primero en iniciar las hostilidades contra esos centros logísticos al atacar desde principios de año las instalaciones de su más popular empresa de correos, Nova Poshta.

A mediados de junio tres misiles balísticos rusos habrían destruido su centro más innovador en Kiev y hace unos días ocurrió lo mismo en la región de Járkov.

Kiev respondió atacando el pasado sábado dos almacenes de la compañía privada Wildberries, conocida como el Amazon ruso. En total, los drones ucranianos han alcanzado al menos cinco de sus naves de distribución en territorio ruso.

La dueña de Wildberries es Tatiana Kim, una de las empresarias más ricas de Rusia.

Aparentemente, un centro de distribución de comercio electrónico es un objetivo civil. Sus clientes son tanto pequeños y medianos empresarios como particulares.

En cambio, ambos bandos argumentan que esos centros sirven en realidad para la distribución de componentes y piezas de repuesto de uso militar, e incluso para el ensamblaje de drones de asalto.

"Hoy, las sanciones de largo alcance de Ucrania atacaron con éxito importantes objetivos en las regiones rusas de Krasnodar y Stávropol: centros logísticos implicados en el suministro de componentes para drones, equipamiento de navegación y otros artículos", escribió este miércoles en X el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

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Mientras, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, respondió que "Kiev sigue atacando objetivos civiles. Esta es la esencia terrorista del régimen de Kiev".

Coste humano y material

El Ejército ucraniano ha atacado desde el pasado sábado como mínimo cinco naves de Wildberries cerca de Moscú y en las regiones de Krasnodar, Stávropol y Tambov. Según fuentes oficiales, nueve personas murieron en estos ataques, siete de ellos en Tambov.

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Expertos independientes estiman que Wildberries tendrá que gastar millones de dólares en reconstruir sus instalaciones, aunque las mayores pérdidas corresponden a sus clientes. Una primera estimación calcula sus pérdidas en unos 1.900 millones de dólares.

Además, según la prensa, la compañía no tiene intención de compensarles.

Nova Poshta, que estima en cinco los centros logísticos y en más de 400 sus establecimientos y terminales dañados o destruidos por el ejército ruso desde comienzos del año, informó de cuatro muertos en el reciente ataque contra sus almacenes en Járkov. A esto hay que sumar lo más de veinte operarios de la empresa que han muerto desde el inicio del conflicto.

Nova Poshta ha tenido que invertir más de 2.100 millones de grivnas (unos 47 millones de dólares) en reconstruir infraestructuras dañadas por ataques rusos. Sólo en compensaciones por los paquetes destruidos, la empresa ha pagado a sus clientes 194 millones de grivnas (más de 4 millones de dólares).

Los ataques contra dichos almacenes han abierto un acalorado debate en los medios y las redes sobre si se puede atacar un objetivo civil sólo por el hecho de que distribuya artículos de doble uso, civil y militar.

Si la Convención de Ginebra lo prohíbe categóricamente, los juristas consultados por los medios consideran que no se puede atacar una infraestructura civil cuando no hay suficientes pruebas que confirmen un uso mayoritariamente militar, más aún cuando puede conllevar la muerte de civiles.

La Corte Penal Internacional, cuya jurisdicción Rusia no reconoce, ordenó en 2024 el arresto de cuatro militares rusos -entre ellos el ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor- por ataques contra la infraestructura civil ucraniana.

El presidente ruso, Vladímir Putin, ya advirtió que los ataques enemigos contra la retaguardia rusa tendrían como respuesta una intensificación de los bombardeos, algo que ya está ocurriendo, especialmente en Kiev y los puertos de Odesa, en el mar Negro.

Se espera que ocurra lo mismo tras los ataques contra Wildberries. De hecho, según informó la agencia Bloomberg, Moscú ya no se plantea renunciar a ningún territorio ucraniano que haya sido ocupado por el Ejército ruso en el país vecino, en alusión tanto a las cuatro regiones anexionadas sobre el papel, como a la franja de seguridad que está creando en las regiones de Járkov, Sumi y Dnipropetrovsk.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, confirmó una reunión mañana, miércoles, en Manila con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, la primera desde septiembre de 2025. EFE