Moscú, 20 jul (EFE).- La ministra de Exteriores norcoreana, Choe Son-hui, aseguró este lunes en Moscú que su país seguirá apoyando la "lucha sagrada" de Rusia para la defensa de su soberanía e integridad territorial.
"Nuestra postura no cambia: la operación militar especial de Rusia es una lucha santa para abordar las causas profundas de la crisis en Ucrania, así como para defender la soberanía e integridad territorial del país", dijo la diplomática durante una reunión con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov.
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Agregó que Pionyang seguirá apoyando activamente "la actual posición política de Rusia a nivel internacional como socio estratégico y aliado" de Moscú.
La jefa de la diplomacia norcoreana aseguró que la reunión que mantuvo ayer con el presidente ruso, Vladímir Putin, confirma que las relaciones entre ambos países, que han firmado un Tratado de Asociación Estratégica Integral, continuarán desarrollándose.
"A medida que nuestros países fortalecen sus relaciones de alianza, se intensifica el intercambio de delegaciones y contactos en diversos ámbitos, como la economía, la ciencia, la educación, la sanidad, el deporte, etc.", señaló la ministra.
Lavrov, por su parte, agradeció la ayuda de las tropas norcoreanas para expulsar a las fuerzas ucranianas de la región rusa de Kursk hace más de un año.
"Nuestro pueblo jamás olvidará el heroísmo sin igual, el valor excepcional y el sacrificio de los soldados coreanos, que demostraron luchando junto a nosotros en la misma trinchera contra un enemigo común", dijo el ministro ruso.
Ayer, Putin recibió en el Kremlin a la jefa de la diplomacia norcoreana, ante quien valoró las relaciones entre Moscú y Pionyang y volvió a agradecer la asistencia militar norcoreana.
A su vez, transmitió "un caluroso saludo" al líder del régimen comunista, Kim Jong-un, con el que se reunió en agosto de 2025 en Pekín y con el que dijo mantener "un profundo entendimiento mutuo y unas relaciones de amistad". Además, subrayó que la cooperación bilateral se desarrolla "en todos los ámbitos".
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El único país que ha apoyado a Rusia con botas sobre el terreno en el marco de la conocida como operación militar especial ha sido la República Popular Democrática de Corea.
Putin viajó especialmente a mediados de 2024 a Pionyang por primera vez en 25 años parar firmar un acuerdo que incluía una cláusula de defensa mutua en caso de agresión.
Seguidamente, el líder norcoreano envió tropas a la región Kursk -se habló de 15.000 hombres- con el fin de expulsar a los invasores ucranianos, que ocuparon parcialmente la región durante unos ocho meses.
A su vez, Pionyang ha suministrado a Moscú misiles balísticos, vehículos de combate y millones de proyectiles de artillería, según la inteligencia surcoreana y occidental.
Según esas fuentes, a cambio Rusia habría suministrado a los norcoreanos sistemas de defensa antiaérea y lucha radioelectrónica, y petróleo refinado, entre otras cosas.EFE