Isaac J. Martín
El Cairo, 15 jul (EFE).- El nuevo intercambio de golpes entre los hutíes y Arabia Saudí -que capitanea la coalición a favor del Gobierno yemení reconocido internacionalmente- toma forma de una respuesta "calculada" de los insurgentes para intentar reavivar una paz congelada desde hace cuatro años, entre tensiones por un colapso total de la tregua en el Yemen.
PUBLICIDAD
"No lo llamaría un colapso total. Es una respuesta muy mesurada, ha habido un poco de teatralidad. Podría haber sido mucho peor. Los hutíes querían mostrar un poco de júbilo y decir: ¿Sabéis qué? Nos atacaron. Pues respondemos con la fuerza", afirmó a EFE el analista principal para el Yemen en el European Institute of Peace, Hisham Al Omeisy.
El pasado domingo, los rebeldes chiíes hutíes -alineados con Irán- dieron por terminada la "fase de desescalada" en el país, en el marco de la tregua que continúa congelada desde 2022 con el Gobierno yemení y la coalición después de que el Ejército atacara el aeropuerto de Saná -capital controlada por los insurgentes- para impedir que aterrizase un avión civil desde Irán, aunque acabó tocando suelo en Al Hudeida, a orillas del mar Rojo.
PUBLICIDAD
Esto provocó una respuesta tanto de los hutíes contra un aeropuerto del sur de Arabia Saudí, como la réplica de la alianza capitaneada por Riad. Ayer, únicamente los rebeldes derribaron un dron de la coalición.
¿Más fuertes o débiles? Según Al Omeisy, durante los últimos dos años, los hutíes básicamente han estado "amenazando a Arabia Saudí con muchas cosas porque el alto el fuego que se firmó en 2022 se suponía que era la premisa de un acuerdo real. Y, cuatro años después, todavía no tenemos un acuerdo. Por ello, los hutíes dicen: este extraño estado de ni paz ni guerra no puede continuar para siempre. Estamos atrapados en un limbo".
PUBLICIDAD
En abril de 2022 la ONU negoció una tregua nacional de dos meses entre el Gobierno yemení y el movimiento hutí, que posteriormente se renovó dos veces. Si bien el acuerdo formal expiró en octubre de 2022, sus disposiciones esenciales para mantener una relativa calma y facilitar las conversaciones diplomáticas extraoficiales se conservaron en gran medida.
Pero desde finales de 2023, tras el inicio de la guerra israelí en Gaza, este tema quedó en un segundo plano, después de que los insurgentes empezaran a atacar barcos vinculados con Israel en el mar Rojo y Bab al Mandeb "en solidaridad" con los palestinos, lo que les reforzó en el Eje de la Resistencia -liderada por Teherán-, pese a que la cúpula insurgente quedó duramente golpeada por los ataques de Tel Aviv.
PUBLICIDAD
Para Mohammed al Basha, fundador de Basha Report, una firma de asesoría de riesgos con sede en Estados Unidos y que sigue activamente en el conflicto en el Yemen, "los hutíes creen sinceramente estar en una posición más fuerte".
"El reconocimiento internacional ha sido uno de los objetivos políticos a largo plazo del movimiento, que continúa desafiando al Gobierno yemení reconocido internacionalmente. Sin embargo, a nivel interno, el panorama es mucho menos favorable para ellos. El apoyo público en las zonas controladas por ellos dista mucho de ser unánime", indicó a EFE.
PUBLICIDAD
Por su parte, Salman Al Ansari, comentarista geopolítico saudí, señaló a EFE que los hutíes "no cuentan con la influencia que afirman tener", ya que "buscan principalmente demostrar su relevancia en el contexto regional actual", pero "también intentan distraer a la población yemení, sobre todo, a quienes viven bajo su control".
Riad -que intervino en 2015 en el conflicto en el Yemen a favor del Gobierno legítimo en una alianza con más países árabes, entre ellos Emiratos Árabes Unidos- "dejó deliberadamente margen para la negociación en lugar de optar por una escalada total bloqueando el vuelo", dijo Al Basha, en referencia a que permitió el aterrizaje en Al Hudeida, ya que Arabia Saudí controla el espacio aéreo yemení.
PUBLICIDAD
¿Pero podría la coalición intensificar el conflicto? "Por supuesto. Esa posibilidad sigue existiendo. Pero, según los indicadores actuales, no creo que la situación se encamine hacia un retorno a una guerra a gran escala", aseveró.
Esto coincide con las palabras de Al Ansari, que apuntó que no prevé "una escalada significativa a menos que la milicia hutí cometa un grave error estratégico, ya sea dentro del Yemen o en cualquier otro lugar de la región".
PUBLICIDAD
Pese a que ambos expertos confían en las posibilidades del Gobierno yemení ante una posible ofensiva en el terreno para recuperar el 20 % estimado que los hutíes controlan del país desde finales de 2014, Al Omeisy piensa que el Ejecutivo, "desafortunadamente", está en una posición de "debilidad".
"Siempre digo que la debilidad del Gobierno yemení es inversamente proporcional a la fuerza de los hutíes. Durante mucho tiempo, los yemeníes dentro del país han mirado al Gobierno y se han preguntado: '¿Qué van a hacer ahora? ¿Han logrado recuperar los territorios de los hutíes? ¿Han logrado al menos humillarlos?'. Pero nada de eso sucedió. Y los hutíes continúan consolidando su poder", sentenció.EFE
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Nueva Zelanda detecta su primer caso de gripe aviar
Declarado un incendio en un hostal de Pancorbo (Burgos) con varios afectados por inhalación de humo

MSF: El ébola avanza a un ritmo sin precedentes en RD del Congo tras dos meses de epidemia
Osborne se alía con Sazerac Company para distribuir en España whisky americano y licores premium
