Pakistán recrudece su ofensiva en Baluchistán tras la ola de ataques contra autoridades

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Islamabad, 11 jul (EFE).- Las fuerzas de seguridad de Pakistán mantienen este sábado una operación a gran escala en la conflictiva provincia de Baluchistán (suroeste), donde afirman haber abatido a 88 presuntos insurgentes en respuesta al reciente ataque en el que murieron 27 agentes de policía, informaron fuentes oficiales.

"Nueve presuntos insurgentes fueron abatidos en la última ofensiva, lo que eleva a 52 el total de eliminados en el marco de la Operación Shaaban y a 88 el balance global desde el 5 de julio, incluidas las operaciones basadas en inteligencia", señaló la televisión estatal paquistaní, citando fuentes de seguridad.

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El jefe de gobierno de Baluchistán, Sarfraz Bugti, confirmó el viernes decenas de muertos e informó de que las fuerzas de seguridad lograron frustrar otro intento de atentado contra una comisaría de la zona.

"La autoridad del Estado se mantendrá en Baluchistán a cualquier precio", declaró el mandatario regional.

Según Islamabad, la ofensiva, que se concentra en el distrito de Quetta, es una respuesta directa al asalto armado y posterior secuestro en un puesto policial el pasado lunes donde, según afirman, al menos 27 agentes fueron asesinados por grupos armados.

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La gravedad de la situación provocó el jueves una reunión de urgencia del Comité del Plan de Acción Nacional en Quetta, encabezada por el primer ministro del país, Shehbaz Sharif, y el jefe del Estado Mayor del Ejército, el mariscal de campo Asim Munir.

Tras el encuentro, Sharif compareció para anunciar una "decisión mutua y unánime" entre la cúpula civil y militar para terminar con la insurgencia en la región.

Aunque ningún grupo ha reivindicado oficialmente la autoría del ataque, las fuerzas de seguridad atribuyen la acción al Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), los llamados talibanes paquistaníes, que según Pakistán actúan bajo la protección de Afganistán y la financiación de la India.

La violencia en el país se ha recrudecido de forma alarmante en los últimos años. En Baluchistán, la provincia más extensa de Pakistán, la insurgencia separatista ha multiplicado sus ataques contra las fuerzas de seguridad, dando luz verde a Islamabad para operar masivamente contra todos aquellos que considere "terroristas".

Baluchistán, fronteriza con Afganistán e Irán, es una región estratégica por sus reservas de gas natural, cobre y oro, así como por albergar infraestructuras clave vinculadas al Corredor Económico China-Pakistán (CPEC), una de las principales inversiones regionales impulsadas por Pekín.

Los grupos separatistas baluchis acusan históricamente al Estado paquistaní de explotar de forma sistemática sus recursos naturales sin que dicha riqueza repercuta en beneficio de la población local. EFE