Mark Carney confirma que Alemania construirá la nueva flota de submarinos de Canadá

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Toronto (Canadá), 6 jul (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció este lunes que la alemana Thyssenkrupp Marine Systems (TKMS) ha sido seleccionada como proveedor preferente para construir la futura flota de submarinos de Canadá, en el que Ottawa calificó como la mayor adquisición militar de su historia.

El anuncio, realizado en la base naval de Halifax, en la costa atlántica canadiense, se produjo pocas horas antes de que Carney viajara a Ankara para participar en la cumbre de la OTAN, en la que Canadá quiere presentar sus nuevos compromisos de defensa y capacidades militares.

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El Gobierno canadiense indicó en un comunicado que iniciará ahora negociaciones con TKMS para cerrar los contratos y los acuerdos necesarios para el Canadian Patrol Submarine Project (CPSP), con el objetivo de concluir el proceso a más tardar a finales de 2027.

Según el Ejecutivo, los cuatro primeros submarinos deberán ser entregados en 2034, antes de lo previsto inicialmente. En caso de que las negociaciones con la empresa alemana fracasen, Canadá podría designar a la surcoreana Hanwha Ocean como proveedor preferente.

El proyecto prevé la adquisición de hasta 12 submarinos para sustituir la envejecida flota de clase Victoria de las fuerzas armadas canadienses. Ottawa recordó que, de los cuatro submarinos actuales, solo uno está en condiciones de navegar, aunque la flota seguirá operativa hasta mediados o finales de la década de 2030.

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Carney afirmó que la nueva flota permitirá a Canadá reforzar la vigilancia submarina y defender sus tres costas, en el Atlántico, el Pacífico y el Ártico, una región que el Gobierno considera cada vez más vulnerable por el deshielo y la creciente competencia estratégica.

El modelo elegido, el 212CD de TKMS, desarrollado en cooperación con Noruega, cuenta, según el comunicado oficial, con una baja firma acústica y magnética, capacidad para patrullas árticas, vigilancia submarina y despliegue de fuerzas especiales, además de plena interoperabilidad con la OTAN.

El Gobierno no reveló el coste total del programa, aunque medios canadienses señalaron que el contrato tendría un valor estimado de hasta 30.000 millones de dólares canadienses (21.000 millones de dólares estadounidenses o 18.500 millones de euros) para los submarinos y podría llegar a 50.000 millones de dólares canadienses si se incluyen operaciones, mantenimiento y modernizaciones.

La elección de TKMS refuerza el creciente acercamiento de Canadá a Europa en materia de defensa. Ottawa subrayó que el proyecto se apoya en una plataforma compartida por Alemania y Noruega, dos aliados clave dentro de la OTAN, y lo vinculó a su nueva estrategia industrial de defensa, destinada a acelerar compras militares y generar beneficios para la industria canadiense. EFE