París, 2 jul (EFE).- Un equipo de científicos franceses detectó isótopos radioactivos en el fondo del Atlántico, a unos 700 kilómetros al noroeste de la costa noroccidental española, en un cementerio nuclear de unos 200.000 barriles de residuos del siglo XX que ha interactuado con la biodiversidad del fondo marino.
En un comunicado emitido este jueves, el Centro Nacional de Investigación Científica francés (CNRS) afirmó que dicho cementerio nuclear, formado entre 1946 y 1990 por el abocamiento masivo de contenedores nucleares, presenta unos niveles de radiactividad "superiores a los esperados" en la zona.
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Esta constatación se produjo en el marco del plan NODSSUM, siglas en inglés de 'Seguimiento y Estudio del Cementerio Nuclear Oceánico', una campaña que busca analizar los restos de radiación en el fondo abisal y su impacto en la biodiversidad marina.
Para ello, una treintena de científicos del CNRS tomaron muestras de agua, sedimentos y organismos vivos con 20 sumersiones a unos 4.700 metros de profundidad, en aguas internacionales del Atlántico, entre el 27 de mayo y el 28 de junio.
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"Los científicos han podido documentar el avanzado estado de degradación de varios barriles, observar, en algunos de ellos un vertido de su contenido e identificar los distintos materiales utilizados para recubrir los residuos (resina, betún o cemento)", detalló el CNRS en su comunicado.
Los equipos también han documentado y cartografiado la biodiversidad presente en los barriles, en sus inmediaciones y en los hábitats circundantes.
Con las muestras tomadas, que se tratarán en los próximos meses sin medidas importantes de protección por su radiación "limitada", se estudiarán los mecanismos de dispersión y transferencia de la radiactividad en el medioambiente y se cuantificarán con precisión los isótopos radioactivos o "radionucleidos" detectados.
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"El objetivo es comprender mejor los mecanismos de transferencia y transporte de los radionucleidos en las profundidades oceánicas, así como sus interacciones con los ecosistemas abisales", agregó el centro.
Esta es la segunda misión de este tipo, después de que en 2025, del 15 de junio al 11 de julio, se cartografiara la zona de inmersión principal y se estudiaran las primeras interacciones producidas en la biodiversidad marina.
La campaña NODSSUM se lleva a cabo en colaboración con varias universidades francesas y múltiples instituciones internacionales, entre ellas el Centro Nacional de Aceleradores español y la Universidad de Girona. EFE