Taiwán rechaza que China haya "rodeado" la isla con sus maniobras marítimas

Guardar
Google icon

Taipéi, 11 jun (EFE).- Taiwán rechazó este jueves las afirmaciones chinas de que las maniobras marítimas concluidas esta semana al este de la isla hayan permitido a Pekín "rodear" el territorio o ejercer jurisdicción sobre esas aguas, y aseguró que las operaciones de los buques chinos fueron vigiladas y respondidas por sus fuerzas de guardacostas.

En un comunicado, la Administración de Guardacostas taiwanesa calificó de "alejadas de la realidad" las informaciones difundidas por medios chinos sobre la conclusión de una operación especial en aguas al este de Taiwán y sobre la formación de un supuesto circuito triangular que, según esas informaciones, habría permitido a China establecer un "cerco" sobre la isla.

PUBLICIDAD

El organismo sostuvo que, de acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, Taiwán posee derechos soberanos sobre su zona económica exclusiva al este de la isla y afirmó que China no ejerce jurisdicción sobre esas aguas.

La entidad añadió que sus embarcaciones llevaron a cabo labores de seguimiento y vigilancia de los buques chinos y aseguró que las afirmaciones de Pekín sobre haber completado operaciones de reconocimiento o haber establecido un "cerco" sobre Taiwán eran "autocontradictorias".

PUBLICIDAD

Asimismo, la Administración de Guardacostas acusó a China de recurrir a actividades de "acoso de zona gris" y de intentar crear una falsa impresión de jurisdicción sobre esas aguas, y aseguró que responderá a cualquier intento de otros países de ejercer control sobre las áreas marítimas que considera bajo su soberanía.

China dio por concluidas el miércoles las maniobras marítimas y de reconocimiento desarrolladas durante cinco días al este de Taiwán, una operación que las autoridades chinas habían descrito previamente como una respuesta a las conversaciones iniciadas por Japón y Filipinas para delimitar sus respectivas zonas económicas exclusivas en esa área.

Pekín considera a Taiwán una provincia rebelde y reclama la soberanía sobre la isla, mientras que el Gobierno taiwanés rechaza esas reivindicaciones y sostiene que solo los habitantes del territorio pueden decidir su futuro. EFE