São Paulo, 11 jun (EFE).- El noreste de Brasil, reconocido por sus playas paradisíacas de aguas cálidas y su rica cultura, vive una oleada de récords de turistas extranjeros, entre ellos los españoles, que han aprovechado una reciente mejoría de la conectividad aérea.
La región, donde están ciudades como Salvador de Bahía, Fortaleza y Recife, "crece de forma consistente, atrae mercados estratégicos y ayuda a proyectar a Brasil en el mundo", explicó el presidente de la Agencia Brasileña para la Promoción Internacional del Turismo (Embratur), Bruno Reis.
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"El noreste está más conectado, más competitivo y cada vez más presente en el imaginario de los viajeros extranjeros", afirmó Reis a EFE.
Compuesto por nueve estados, el noreste de Brasil rompió su récord de turistas el año pasado con 490.778 visitantes internacionales y un crecimiento del 91,24 % entre 2023 y 2025, con Argentina como el mayor país emisor, con 170.399 turistas.
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Los países de Suramérica fueron responsables por 216.333 de los extranjeros que llegaron en 2025, formando el segundo mayor grupo emisor, con un aumento de un 71,25 % frente a 2024 impulsado sobre todo por argentinos, uruguayos y chilenos.
En 2026, el noreste mantiene la tendencia al alza y ha registrado un nuevo récord en el primer trimestre, con 219.063 extranjeros, lo que supone una disparada del 66,27 %, con respecto al mismo período del año pasado, dato que triplica la media nacional.
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"Este crecimiento no ocurre por casualidad: es el resultado de una estrategia que combina promoción internacional, ampliación de la conectividad aérea y valorización de la diversidad de experiencias brasileñas", comentó Reis.
El noreste es considerado la cuna de Brasil, ya que fue por donde empezó la colonización europea en el siglo XVI. La región cautiva a los extranjeros con sus paisajes deslumbrantes y experiencias que mezclan historia, religión, gastronomía y cultura, incluyendo fiestas populares como el San Juan o el Carnaval.
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Son más de 3.300 kilómetros de litoral y múltiples destinos icónicos como la isla de Fernando de Noronha o los Lençóis Maranhenses, ambos reconocidos por la Unesco como patrimonios naturales de la humanidad.
Sin embargo, para llegar al paraíso elegido, la mayoría de los turistas tenía que estar dispuesta a enfrentar largos viajes con múltiples conexiones.
Por eso, saltar de 18 rutas aéreas internacionales en 2023 a 42 en 2026 fue fundamental para atraer más visitantes. El número de vuelos tuvo un incremento del 121,81 % en ese período hasta alcanzar 5.390, según Embratur.
Apenas en el primer trimestre de 2026, se estrenaron nuevas rutas Panamá–Salvador, Madrid–Fortaleza y Montevideo–Natal.
En mayo, se reanudó un vuelo entre Praia (Cabo Verde) y Recife y, en octubre, está prevista la inauguración de Lisboa-São Luís.
La presidenta del Foro Nacional de Secretarios y Dirigentes Estatales de Turismo (Fornatur), Marina Marinho, explicó a EFE que estos datos demuestran que las compañías aéreas "están viendo que hay un apetito" en el mercado turístico, y que la región puede sostener los incrementos de conectividad durante los próximos años.
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Actualmente, siete de las nueve capitales de la región cuentan con conexiones directas con ciudades como Lisboa, Madrid, Buenos Aires, París, Montevideo, Santiago de Chile o Miami.
Las ciudades de Salvador, Fortaleza y Recife, las principales puertas de entrada a la región, también se están erigiendo entre los cinco principales accesos aéreos al país.
Para los suramericanos, entre enero y abril de 2026, Salvador apareció en la cuarta posición del ránking nacional, seguida de Recife y Natal.
Por otra parte, Marinho subrayó que la proximidad geográfica entre las capitales del noreste "ha contribuido mucho a fortalecer y desarrollar este turismo a nivel regional", al posibilitar que en un único viaje los visitantes recorran varios estados.
La también secretaria de Turismo de Rio Grande del Norte remarcó que, por eso, las autoridades locales apuestan cada vez más por la integración regional para impulsar el desarrollo socioeconómico de la zona a través del turismo.
"Es una región que durante mucho tiempo estuvo olvidada, pero que comenzó a trabajar sus potencialidades y riquezas, de forma integrada, respetando las peculiaridades de cada estado", concluyó. EFE