Los miembros del G7 examinan cómo atenuar las subidas de costes para los agricultores

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París, 8 jun (EFE).- Los ministros de Agricultura del G7 han examinado este lunes qué medidas serían susceptibles de atenuar el efecto del aumento de los costes para el sector por el cierre del estrecho de Ormuz, sobre todo en lo que se refiere a los fertilizantes y combustibles procedentes del golfo Pérsico.

La presidencia francesa del G7, al término de una reunión organizada por la titular francesa de Agricultura, Annie Genevard, ha subrayado que ese cierre del estrecho de Ormuz, con su impacto sobre los precios de los fertilizantes y sobre las cadenas de aprovisionamiento, plantea "un reto de una importancia estratégica tanto para los agricultores como para la seguridad alimentaria mundial".

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Por eso, los ministros han destacado la importancia que dan a que haya "mercados transparentes y previsibles para garantizar el buen funcionamiento de las cadenas de aprovisionamiento de fertilizantes, reforzar la resiliencia de la agricultura y de los sistemas alimentarios y promover la seguridad alimentaria".

Junto a los ministros de Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá, también han participado en esta cita el comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, así como representantes de la Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y del Sistema de Información sobre los Mercados Agrícolas (AMIS).

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Estos tres últimos organismos han presentado análisis que ponen en evidencia una serie de riesgos que se pueden materializar a medio y largo plazo sobre los fertilizantes y el combustible, con efectos directos sobre los costes de producción del sector agrícola y sobre la viabilidad económica de las explotaciones.

A ese respecto, los ministros han destacado el valor añadido que ofrecen esos análisis pero también la información compartida por los miembros del G7, en particular de cara a las medidas de atenuación en esos insumos y de las prácticas agrícolas innovadoras.

También han hecho hincapié en la importancia de este diálogo entre responsables de Agricultura de los siete países más ricos (Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá) con vistas a la cumbre de líderes del G7, que se celebrará en la localidad de Evian, en los Alpes franceses, del lunes 15 al miércoles 17 de junio.

Los países del golfo Pérsico producen alrededor del 30 % de los fertilizantes que se consumen en el mundo, aprovechando en particular el bajo precio del gas, que es un elemento básico para su producción, pero su exportación está ahora prácticamente bloqueada por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán desde comienzos de marzo por el estallido de la guerra en la región.

Algunos países, sobre todo asiáticos y africanos, son muy dependientes de los fertilizantes del golfo Pérsico, que en ciertos casos suponen hasta el 80 % de sus necesidades.

Esa dependencia, y la escalada de precios que se constata en los últimos tres meses, corre el riesgo de tener una consecuencia directa para las próximas cosechas y provocar o agudizar en algunos de ellos problemas de hambrunas.

En su informe de Perspectivas Económicas publicado la semana pasada, la OCDE señalaba que los precios de los fertilizantes han aumentado entre un 39 % y un 59 %, según los componentes.