Expertos califican de "éxito" el discurso de León XIV en el Congreso: "Un gran regalo"

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Expertos de la Iglesia han calificado de "éxito" el discurso del Papa León XIV en el Congreso de los Diputados, a la vista de los siete minutos de aplausos de los parlamentarios.

"Considero que el discurso ha sido un éxito, mayor del que cabía esperar, y un motivo de esperanza para todos. Un gran regalo", ha asegurado a Europa Press el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Navarra Pablo Pérez.

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A su juicio, el aplauso unánime al Papa es "una demostración de la herencia compartida", un reflejo "de una realidad histórica que es esa comunidad cultural compartida y que está basada en la herencia recibida de Jesucristo, de sus enseñanzas".

El experto considera que los discursos de León XIV hasta el momento responden al "deseo de reavivar la fuerza del Evangelio entre los fieles católicos" y "animar a una convivencia lo más unida y pacífica posible", y ha destacado sus frecuentes referencias a la "riqueza cultural" española.

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Esto se ha subrayado de una manera especial, a su juicio, en su discurso ante las Cortes en el que "ha hecho referencia a cómo España es la transmisora, la depositaria y la creadora de una rica cultura que arranca de la fe ganada desde tiempos apostólicos" poniendo de manifiesto "cómo España ha tenido un protagonismo en la conformación del mundo".

En cuanto al descubrimiento de América, ha señalado que "ha hecho una referencia a las discusiones universitarias de la escuela de Salamanca" destacando que la reflexión de los teólogos salmantinos fue "la piedra de cimiento" para la construcción del "derecho internacional, de la idea de que no todo es poder, que se debe tratar las cuestiones humanas de una forma moral, no sólo de posibilidades de dominio".

"Evidentemente nuestra historia también tiene muchas sombras como las tiene la vida de cada uno de nosotros. Y por eso en algún momento ha hecho referencia a que no hemos sabido estar a la altura de lo que se esperaba de nosotros. A todos nos ocurre y le ha ocurrido también a nuestros antepasados. Pero que no estuvieran a la altura de lo que se nos pedía ni la sociedad ni la Iglesia, no quiere decir que no tuvieran altura muchas de las realizaciones que les debemos a ellos y que constituyen lo más valioso de nuestra herencia", ha insistido.

También ha ensalzado la defensa por parte de Prevost de la vida "desde el no nacido hasta el último momento de la vida de las personas, incluso cuando están impedidas, la dignidad de las familias, la importancia de la educación, la naturaleza imprescriptible de la conveniencia del diálogo y de la convivencia, de saber disentir de buenas maneras sin humillar nunca al oponente".

A su vez, considera que el Papa "tiene muy en cuenta que uno de los grandes difusores de la doctrina cristiana en el mundo ha sido el pueblo español". "Eso, que a veces lo olvidamos penosamente, es para nosotros una realidad de la que podemos sentirnos muy satisfechos", ha defendido.

MUY BIEN ESCRITO Y PENSADO

Por su parte, el decano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Comillas, Ángel Cordovilla considera que los siete minutos de aplausos de los diputados y senadores presentes en el hemiciclo demuestran "la recepción positiva de la persona del Papa y de su discurso" y evidencian que "ha habido una unanimidad de todos los partidos políticos" en "acoger positivamente sus palabras".

Asimismo, a su juicio, son expresión del "estado de necesidad" en que están "todos los ámbitos de la vida social en España" de "recibir una palabra" que "eleve más allá de las tensiones cotidianas, de las batallas cotidianas".

Cordovilla ha destacado que ha sido "un discurso histórico" y "magnífico, muy bien escrito, muy bien pensado". En primer lugar, ha destacado el hecho de que se ha presentado "como obispo, como pastor y no como jefe de Estado" aclarando que la Iglesia "no viene a imponer su palabra, sino a establecer" un "diálogo".

En concreto, ha destacado "tres puntos fundamentales": una "invitación a los parlamentarios españoles a recuperar su propia memoria" poniendo "el ejemplo de Cervantes, en 'El Quijote', de Santa Teresa y de Unamuno y de la Escuela de Salamanca"; una exposición de "la doctrina social de la Iglesia" subrayando "la dignidad inalienable de la persona y que "hay que ordenar jurídicamente la convivencia social sin descartar a nadie"; y una tercera parte en la que se ha referido a la "tradición judio-cristiana para iluminar el quehacer fundamental de la política al servicio del bien común".

Sobre su referencia "implícita" a la conquista de América considera que el Papa "no quiere claramente cancelar aquella época ni quiere hacer una crítica de borrón y cuenta nueva" sino "sencillamente que toda acción humana, incluida también ese descubrimiento, esa evangelización, se realiza a veces de forma ambigua y donde no se está a la altura de aquello a lo que ha llegado la madurez de la conciencia ética".

SIN PALABRAS ESTRIDENTES

Atendiendo a todos los mensajes que ha dejado hasta el momento a su paso por Madrid, ha subrayado su énfasis en "la tradición y cultura española" y su forma de pronunciarse "de manera serena y equilibrada, nunca con grandes gritos o palabras estridentes".

"Para que crezcamos en la fe, crezcamos en la acogida a los que están en una situación de fragilidad y vulnerabilidad, que crezcamos también en tender puentes con los distintos ámbitos de la sociedad y la cultura que crezcamos en hacer una política con altura de miras poniendo en el centro a la persona y que sea esa persona la clave para construir ese bien común", ha recalcado.