Grupo H: Luis de la Fuente, el líder silencioso de una generación ganadora

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El seleccionador español Luis de la Fuente afronta su primera Copa del Mundo en el banquillo con la tranquilidad de haberse ganado el liderazgo y el respeto de una generación de futbolistas a los que ya ha llevado a levantar títulos en la élite y a los que conoce a la perfección de su etapa en las categorías inferiores.

Lejos queda ya el 8 de diciembre de 2022, día de la Inmaculada y día en el que Luis de la Fuente era anunciado como nuevo seleccionador español absoluto. Un puesto al que llegaba después de años cosechando éxitos con las selecciones inferiores de 'la Roja', con las que había conseguido un Europeo Sub-19, un Europeo Sub-21 y una plata en los Juegos de Tokio de 2021. Pese a ello, tenía, además de la difícil tarea de sustituir a Luis Enrique Martínez, que venía de caer eliminado en los octavos del Mundal de Catar, la de convencer a los escépticos con su nombramiento.

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Pero pese a que el arranque no fue el esperado con una dolorosa derrota ante Escocia en Hampden Park (2-0) en su segundo partido de la fase de clasificación para la EURO 2024, el de Haro fue ganándose la confianza de jugadores y aficionados. Primero, ganando la Liga de Naciones en 2023, y después, levantando la cuarta Eurocopa de la historia de España en Alemania. A estos éxitos de siguieron un subcampeonato de la Liga de Naciones 2025 y una excelente fase de clasificación para el Mundial 2026, así como el récord de partidos oficiales sin perder (31) y alcanzar el primer puesto del ránking FIFA.

Ahora, el reto para Luis de la Fuente, que por primera vez en su vida dirigirá a un equipo en una Copa del Mundo, es mayúsculo. España llega a Estados Unidos, México y Canadá como una de las principales favoritas a hacerse con el título, con un grupo de jugadores que quieren ser los artífices de la segunda estrella para el fútbol español. Un equipo que ha demostrado que confían en su líder y que irán hasta el final con él y su idea.

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Y es que, el liderazgo que ha ejercido el riojano sobre unos jugadores a los que ha visto crecer en las categorías inferiores es el silencioso, lejos de la mano dura. Desde el primer momento, De la Fuente ha conseguido cohesionar un grupo que cuenta con jugadores de muchos equipos, amparado siempre en su convencimiento de llamar, más allá de buenos jugadores, a buenas personas.

UNA ESPAÑA MÁS VERTICAL Y CON SELLO PROPIO

No sólo a destacado en lo afectivo y psicológico, Luis de la Fuente ha demostrado a lo largo de los tres años y medio que lleva dirigiendo a España que es mucho más que un gestor de grupo. El subcampeón olímpico consiguió dar un cambio al estilo de una España que llegaba de fracasar en el mundial de Catar anclada a veces en un juego demasiado horizontal y sin apenas verticalidad.

Eso cambiaría con la llegada de Lamine Yamal y la consolidación de Nico Williams, mutando a la España de las bandas. Además, en la medular, abandonó la idea del pivote y dos volantes que había desarrollado el equipo en los últimos años. Ahora, lo que parece inamovible es la figura del mediapunta, siendo el combinado español uno de los únicos que sigue apostando por la figura del clásico '10'.

En cuanto a nombres, nunca le ha temblado el pulso para dar la alternativa a jugadores, haciendo debutar a futbolistas importantísimos en la actual España como Marc Cucurella o Lamine Yamal, y otorgándole mayor estatus a otros como Rodri Hernández, Nico Williams, Fabián Ruiz o Mikel Oyarzabal. De hecho, en esta Copa del Mundo podrán debutar con 'la Roja' en partido oficial Marc Pubill, Joan García y Víctor Muñoz.

Pero lo que sobre todo ha conseguido Luis de la Fuente en su periplo como seleccionador es devolver a la cima del fútbol mundial al fútbol español. Ahora, el resto del mundo vuelve a mirar a España como a la selección a la que tiene como espejo donde mirarse. Todos aspiran a jugar como lo hace 'la Roja', a la que se vuelve a respetar en un universo futbolístico que teme por que se vuelva a repetir lo que ocurriera entre 2008 y 2012.