
Un tribunal militar de Burkina Faso ha condenado a once años de prisión al teniente coronel Évrard Somda, exjefe de la seguridad e inteligencia del expresidente interino Paul Henri Sandaogo Damiba, tras hallarlo culpable de cargos relacionados con complot contra la seguridad del Estado y deserción en el extranjero.
El alto oficial, quien se encontraba detenido desde su arresto a principios de año, ha sido juzgado en el marco de las investigaciones sobre múltiples intentos de desestabilización denunciadas por la actual junta militar que lidera el capitán Ibrahim Traoré. La sentencia dictada por la magistratura castrense incluye además la baja de Somda de las Fuerzas Armadas burkinesas.
PUBLICIDAD
La condena contra el teniente coronel Somda refleja la profunda fractura interna dentro del estamento militar de Burkina Faso, un país sacudido por dos golpes de Estado en 2022. Damiba fue presidente interino de Burkina Faso entre el 31 de enero y el 30 de septiembre de 2022 después de ascender al puesto a raíz del golpe de Estado de enero de ese año contra el presidente electo, Roch Marc Christian Kaboré. Sin embargo, fue depuesto en una segunda asonada liderada por Traoré.
Desde la llegada de Traoré al poder, las autoridades de Uagadugú han endurecido las medidas de seguridad interna y ha judicializado a numerosos mandos del Ejército y los servicios de inteligencia bajo acusaciones de conspiración y nexos con facciones en el exilio.
PUBLICIDAD
El propio Damiba fue detenido en enero en Togo y extraditado a Burkina Faso, donde fue acusado de estar detrás de varios intentos de golpe de Estado, tras una orden emitida por Uagadugú tras desvelar otro intento de asonada contra la junta militar que encabeza Traoré.
La junta militar en pie en Burkina Faso desde el golpe de Estado de septiembre de 2022 ya afirmó en abril de 2025 haber desarticulado un "gran complot" destinado a "sembrar el caos total" y aseguró que los 'cerebros' de esta intentona estarían en Costa de Marfil, en línea con las reiteradas acusaciones de Uagadugú contra el país vecino por acoger a opositores y disidentes.
PUBLICIDAD
Las autoridades burkinesas han protagonizado un alejamiento progresivo de su anterior aliado, Francia, y se ha acercado a Rusia, al tiempo que ha forjado una alianza con las juntas de Níger y Malí para crear la Alianza de Estados del Sahel (AES) con el objetivo declarado de mejorar la coordinación a nivel de seguridad, ante los numerosos atentados yihadistas en esta zona del continente durante los últimos años.
Últimas Noticias
León XIV se reunirá con víctimas de abusos en España, aunque algunas critican que no les han llamado
El CEO de Nvidia une en Seúl barbacoa con socios, robots y videojuegos en un teatral viaje
Los trabajadores del estadio SoFi en Los Ángeles aprueban huelga a una semana del Mundial
Mueren al menos siete trabajadores en un accidente minero en el norte de Colombia
