Seúl, 3 jun (EFE).- Representantes de Estados Unidos y Corea del Sur concluyeron este miércoles una ronda de contactos sobre cooperación nuclear, centrada en los planes de Seúl de desarrollar sus propios submarinos de propulsión nuclear tras recibir el visto bueno de Washington.
"Ambas partes acordaron trabajar juntas para obtener resultados tangibles con rapidez y establecer un mecanismo para revisar el progreso y agilizar las consultas en el futuro", dijo el Ministerio de Exteriores surcoreano en un comunicado.
Una delegación estadounidense liderada por la subsecretaria de Estado para Asuntos Políticos, Allison Hooker, aterrizó en Corea del Sur el lunes y mantuvo contactos con varios altos cargos surcoreanos durante el martes y el miércoles.
"Nuestras conversaciones iniciales sobre la cooperación nuclear entre Estados Unidos y la República de Corea fueron un éxito y sentaron las bases para continuar el diálogo técnico. A medida que abrimos nuevas áreas de cooperación, seguimos impulsando avances en los asuntos económicos y de seguridad ya existentes", aseguró Hooker en la red social X tras partir de vuelta a Washington.
PUBLICIDAD
Durante su visita, la estadounidense mantuvo encuentros con el ministro de Exteriores surcoreano, Cho Hyun, y el asesor de Seguridad Nacional, Wi Sung-lac, entre otros.
Está previsto que las partes mantengan una nueva ronda de contactos en Washington tan pronto como el mes que viene, según la agencia surcoreana de noticias Yonhap, que cita a un funcionario gubernamental.
Corea del Sur afirmó la pasada semana que tiene la intención de desplegar el primer submarino de propulsión nuclear a mediados de la década de 2030, en medio de las tensiones intercoreanas y el prolongado rechazo al diálogo de Pionyang.
PUBLICIDAD
En octubre de 2025, el presidente estadounidense, Donald Trump, dio 'luz verde' a la petición de Corea del Sur de tener submarinos de propulsión nuclear durante un encuentro con el mandatario del país asiático, Lee Jae-myung.
Hasta ahora, el principal obstáculo para Seúl residía en las restricciones legales y tecnológicas derivadas principalmente de su pacto sobre energía atómica con Estados Unidos, conocido como Acuerdo 123, que prohíbe al país asiático enriquecer uranio o reprocesar combustible nuclear gastado para fines que no sean pacíficos y civiles.
PUBLICIDAD
Dado que los submarinos de propulsión nuclear requieren uranio altamente enriquecido o combustible nuclear especializado regulado por este acuerdo, Corea del Sur no podía proceder sin la aprobación explícita de Washington o una enmienda sustancial al tratado. EFE