RDC confirma la recuperación de cuatro pacientes de ébola y eleva a cinco los que superaron la enfermedad

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Las autoridades de República Democrática del Congo (RDC) han anunciado que otros cuatro pacientes de ébola se han recuperado durante las últimas horas, elevando a cinco el total de personas que han superado la enfermedad, en medio de un brote que deja ya cerca de mil casos y más de 200 muertos sospechosos.

Los cuatro pacientes, que estaban ingresados en el Centro Médico Evangélico de Bunia, en la provincia e Ituri, eran enfermeros que trabajaban en el frente cuando se declaró el brote hace más de dos semanas, declarado posteriormente como una emergencia sanitaria internacional por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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El director de este centro médico, Calvin Ambitapio, ha afirmado que todos ellos fueron sometido a un tratamiento de síntomas de la malaria, a lo que se sumaron antibióticos, toda vez que la cepa responsable del brote, la Bundibugyo, no cuenta con vacuna o tratamiento aprobado.

"Estamos muy contentos de ver que una enfermedad que no tiene tratamiento adecuado ni vacuna por el momento puede ser vencida por un tratamiento sintomático", ha sostenido Ambitapio, quien ha expresado su esperanza en que siga aumentando el número de recuperados, según ha informado la emisora congoleña Radio Okapi.

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La tasa media de letalidad del virus del ébola ronda el 50%, con síntomas iniciales que pueden aparecer de forma repentina, como fiebre, cansancio, malestar general, dolores musculares y dolor de cabeza y de garganta, seguidos de vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática.

RDC --que en diciembre de 2025 decreto el fin del último brote de ébola en el país, en este caso en Kasai-- es considerado el país con más experiencia del mundo en el manejo del virus del ébola, habiendo enfrentado más de una docena de brotes desde que se identificó el virus en 1976 en un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, del que tomó el nombre la enfermedad.