
El agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos Christian Castro ha sido detenido por disparar el pasado mes de enero a un migrante venezolano durante las enormemente polémicas redadas de los agentes federales en el estado de Minnesota.
Castro ha sido detenido en el estado de Texas este viernes por la mañana, según ha anunciado la fiscal del condado de Hennepin (Minnesota), Mary Moriarty, en redes sociales.
El agente fue acusado a principios de este mes de cuatro cargos de agresión en segundo grado y un cargo de denuncia falsa de un delito por el incidente ocurrido el 14 de enero de 2026, cuando disparó su arma a través de la puerta principal de una casa sabiendo que había personas que acababan de entrar corriendo en el lugar.
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El migrante venezolano, Julio Sosa-Celis, fue alcanzado en una pierna por uno de los disparos. La bala atravesó la puerta principal e impactó en la pierna de Sosa-Celis antes de atravesar un armario y alojarse en la pared de la habitación de un niño.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) declaró inicialmente que el tiroteo ocurrió después de que Sosa-Celis y otro venezolano, Alfredo Alejandro Aljorna, presuntamente atacaran al agente con una pala y una escoba. Si bien fueron acusados en un primer momento de agredir al agente, todos los cargos acabaron desestimados de forma definitiva después de que los fiscales de Minnesota afirmaran que las nuevas pruebas eran "sustancialmente inconsistentes con las acusaciones" en su contra.
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"La detención de hoy representa un paso crucial en el procesamiento del señor Castro", ha declarado Moriarty en su comunicado de este viernes, "para que se rindan cuentas por este incidente en nombre del señor Sosa-Celis, su familia y nuestra comunidad".
El incidente ocurrió en el marco de la operación de control migratorio Metro Surge. La Administración Trump envió 3.000 agentes federales a Minnesota en un ejercicio de represión, según las autoridades locales, que acabó con la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses: Renee Good, de 37 años, escritora y poeta, con dos hijos pequeños, y Alex Pretti, también de 37 años, enfermero de cuidados intensivos en un hospital local de Asuntos de Veteranos.
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