Estrasburgo (Francia), 19 may (EFE).- El ex alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior y ex secretario general de la OTAN Javier Solana dijo este martes que "hay cosas" que no le gustan en la relación del actual secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
"No juzgo a Rutte, pero hay cosas que no me gustan en la apariencia", dijo Solana en un encuentro con periodistas tras recibir la Orden Europea al Mérito en una ceremonia en el Parlamento Europeo de Estrasburgo (Francia), preguntado por la dinámica entre Rutte y Trump mientras el presidente estadounidense amenaza con dejar la Alianza o hacerse con el territorio de Groenlandia.
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Solana compartió que su relación con el entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, mientras él fue secretario general de la OTAN (1995-1999) fue "magnífica" y resaltó que se organizó una cumbre "extraordinaria" de la Alianza en Madrid en la que la entidad se amplió a nuevos miembros.
"Yo tenía una relación magnífica con el presidente de EEUU. Él me consultaba todo y yo le pedía todo, pero desde luego no necesitaba una relación de dependencia. Tenía una relación de amistad, de compartir lo que estábamos haciendo. Ahora es distinto", reconoció Solana.
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De su etapa como alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, cargo que inauguró él mismo, destacó que "aprovechó todos los agujeros que le dejaron las normas" haciendo cosas que estaban "fuera de la descripción de su trabajo" pero para las que recibió el apoyo del resto de líderes europeos.
"Pudimos hacer cosas que en el mandato del alto representante de hoy tienen que pasar por la aprobación de la Comisión. Yo tenía una flexibilidad mayor y la aproveché", reconoció Solana, que también señaló que el requisito de la unanimidad en política exterior y otras áreas será "muy difícil de sortear" y apostó por usar más a menudo mecanismos de cooperación reforzada para avanzar en grupos más pequeños de países.
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Al condecorarle con la Orden Europea al Mérito, el Parlamento reconoció su contribución a reforzar la autoridad de la Unión Europea en la escena internacional tanto en la diplomacia como en defensa y su rol como "altamente reconocido mediador en conflictos para la UE", un papel que -según reivindicó hoy el propio Solana- la Unión debe recuperar.
De su etapa como secretario general de la OTAN, la Eurocámara reconoce su labor para "asegurar una estructura militar que diera a los europeos autoridad en las cadenas de mando", su contribución a la entrada de República Checa, Polonia y Hungría a la Alianza Atlántica en 1999 y su papel en la misión para garantizar el cumplimiento de los acuerdos de paz en Bosnia-Herzegovina o la negociación de acuerdos entre la OTAN y Ucrania o Rusia. EFE
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