Una gran Léa Drucker y Erri de Luca, lo mejor de 'La vie d'une femme', en Cannes

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Cannes (Francia), 14 may (EFE).- Un gran actuación de Léa Drucker y ver a Erri de Luca casi interpretarse a sí mismo es lo más destacado de 'La vie d'une femme', la primera de las cuatro películas francesas que compiten este año en Cannes y que se centra en la sensualidad y la sexualidad de una mujer de 55 años.

"Tengo muchas amigas mayores, de entre 50 y 70 años, y he visto que las más felices son las que no tienen hijos, así que pensé que era interesante hacer una película sobre una porque en el cine no se ven este tipo de personajes", explicó en rueda de prensa la directora del filme, Christine Bourgeois Tacquet.

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Cuando empezó a escribir el guion, lo más importante para ella era construir el personaje de una mujer que "no se sintiera plena solo con el amor y la maternidad, sino que pusiera el trabajo en el centro de su vida, que se tomara las cosas muy en serio pero sin renunciar a su vida sexual, a su sensualidad".

Bourgeois Tacquet sintió la necesidad de crear este personaje tras la muerte, en 2017, de su madre. Por eso Gabrielle, la protagonista del filme, tiene la misma edad que tenía su madre al morir.

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"Fue muy emocionante escribir un personaje tan alejado de mí al principio, aunque luego lo fui alimentando con cosas muy personales", reconoció la realizadora.

Para encarnar a Gabrielle pensó inmediatamente en Drucker, que ofrece una gran interpretación, que es lo más destacado de una película que ha sido recibida muy tibiamente en Cannes.

Gabrielle es una cirujana, enamorada de su trabajo y casada felizmente con Henri, con una estresante vida que incluye ocuparse de su madre, a la que acaban de diagnosticar con alzhéimer. Y de repente se enamora de una mujer por primera vez en su vida, Frida, una escritora interpretada por Mélanie Thierry.

A Drucker le gustó que la solidez de Gabrielle se vea "fragilizada por otro sentimiento profundo que le propone la vida".

"Yo, personalmente, creo que en la vida, incluso cuando creemos que controlamos todo, en el amor no es así, es un sentimiento extraño y mágico, que te lleva por caminos que no habías previsto", agregó.

En el mismo sentido se manifestó el escritor italiano Erri de Luca, que tiene un pequeño papel en el filme, y al que le encantó la idea de que la cinta fuera sobre "una mujer, una ciudadana que se vuelca totalmente con su trabajo y con su compromiso de hacer algo bueno por la sociedad".

"Hay estas pequeñas cosas heroicas de algunas personas que son minoritarias en nuestra sociedad pero que logran mantener unido las fibras de la sociedad", agregó.

Respecto a su personaje, señaló que había sido muy fácil hacerlo porque el escritor al que interpreta es casi él mismo.

"Es una persona que vive en la montaña y recibe a las visitas con pocas ganas. Simplemente he suplantado a personajes cercanos a mí, como un escritor o un alpinista", señaló sonriendo.

La realizadora reconoció que no escribió el papel pensando en De Luca porque ni le conocía.

"Tenía ganas de que el personaje de Gabrielle estuviera en un momento dado completamente fuera de lugar y eso lo uní a mi pasión por la montaña", explicó Bourgeois Tacquet.

Así que creó a ese escritor "un poco ermitaño, que vive en la montaña, recluido, siempre con los pies desnudos y mi pareja (Emmanuel Carrère) me dijo que era el retrato de Erri de Luca". EFE

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