Bagdad, 14 may (EFE).- El empresario Ali al Zaidi se convirtió este jueves en el nuevo primer ministro de Irak, tras recibir la confianza del Parlamento en una sesión que pone fin a seis meses de bloqueo político tras las elecciones legislativas de noviembre de 2025.
Con 40 años, Al Zaidi se convirtió en el primer ministro más joven de la historia reciente del país al jurar el cargo junto a 14 ministros, marcando el inicio oficial del nuevo Gobierno, cuya formación ha sido marcada por fuertes disputas entre los diferentes grupos políticos que componen el fragmentado Legislativo iraquí surgido de las elecciones parlamentarias celebradas el 11 de noviembre de 2025.
PUBLICIDAD
Su designación representa una apuesta por un perfil alejado de la política tradicional: un tecnócrata sin experiencia en cargos públicos, pero con una sólida trayectoria en el mundo de los negocios que le permitió ganarse la confianza de los principales grupos parlamentarios, que lo consideraron capaz de mantener el equilibrio entre Washington y Teherán.
Además, muchos interpretan la selección de un perfil joven como una renovación generacional y una apuesta por perfiles técnicos frente a los viejos líderes de la posguerra.
PUBLICIDAD
Nacido en 1986 en Bagdad, Al Zaidi es licenciado en Derecho y en Finanzas y Banca, con un posgrado en esta última especialidad, y además está inscrito en el Colegio de Abogados de Irak, aunque nunca ejerció en la administración pública, según indican medios iraquíes.
Desarrolló su carrera íntegramente en el sector privado, donde destacó como presidente del consejo de administración del conglomerado multisectorial Al Watania Holding Group, tras su paso al frente de la presidencia del banco islámico Al Janoob, uno de los más importantes del país.
PUBLICIDAD
También ha ocupado puestos directivos en la Universidad Al Shaab y el Instituto Médico Ishtar, lo que le ha permitido diversificar su trayectoria entre la banca, la educación superior y la formación en salud, afianzando su perfil pero siempre al margen de la política.
Su nombre apenas circulaba en los círculos políticos hasta hace pocos meses, y no formaba parte de las negociaciones habituales ni tenía militancia partidista conocida.
PUBLICIDAD
Sin embargo, el Marco de Coordinación, el principal bloque chií, lo eligió como candidato de consenso tras la retirada forzada de Nuri al Maliki, rechazado por las presiones estadounidenses, y del primer ministro saliente, Mohamed Shia al Sudani.
Tanto bloques suníes como kurdos dieron su visto bueno a su nombramiento, un apoyo transversal poco habitual en las complicadas negociaciones entre las comunidades iraquíes.
PUBLICIDAD
La investidura de Al Zaidi se produce tras intensas presiones internacionales, ya que Estados Unidos, bajo la Administración del presidente Donald Trump, había advertido que retiraría su apoyo a Bagdad si regresaba al poder un político tan cercano a Irán como Al Maliki.
Ahora, Al Zaidi afronta una agenda compleja y urgente: deberá avanzar en el desarme de las milicias respaldadas por Irán, reconstruir las relaciones con los países del Golfo, dañadas por los ataques contra su territorio durante el reciente conflicto regional, y enfrentar la delicada situación económica del país, afectada por el bloqueo en la práctica del estrecho de Ormuz, que complica sus exportaciones de hidrocarburos.
PUBLICIDAD
Con solo cinco carteras pendientes por asignar (Planificación, Cultura, Reconstrucción, Educación e Interior), el nuevo Gobierno inicia su andadura con la esperanza de inyectar estabilidad y pragmatismo en un Irak agotado por años de divisiones sectarias y crisis políticas recurrentes. EFE