Los conflictos violentos aumentan en las zonas de África donde USAID cortó la ayuda

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Redacción Ciencia, 14 may (EFE).- El cierre de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, en inglés), a mediados de 2025, y el fin de la financiación de proyectos ha supuesto un aumento de los conflictos violentos en la mayor parte del continente africano, según constata un estudio publicado en Science.

USAID era uno de los mayores proveedores de ayuda exterior del mundo desde hace 60 años, con presencia en más de 100 países. Las iniciativas que apoyaba tenían que ver con áreas que iban desde salud pública, la agricultura, la educación, ayuda en casos de catástrofes, y para el fortalecimiento de las instituciones democráticas.

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El 80% de los programas de la agencia fueron cancelados a comienzos de 2025, y cayeron miles de contratos.

La interrupción repentina e inesperada de recursos supuso el fin de contratos y compras en esas zonas, dejando sin margen de actuación a gobiernos locales, intermediarios y ciudadanos, señalan los autores.

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Investigaciones médicas recientes han relacionado estos recortes con graves consecuencias humanitarias, que han causado millones de muertes adicionales.

Ahora, este estudio evidencia las consecuencias de la retirada repentina de la ayuda exterior en la estabilidad política y en los diferentes tipos de violencia, como los enfrentamientos armados, las protestas y los disturbios, y los ataques contra la población civil.

Los investigadores, afiliados a centros de Reino Unido, Suiza, Francia, Alemania y Estados unidos, han analizado el impacto de los recortes de financiación de la USAID en los conflictos en 870 regiones subnacionales que abarcan la mayor parte del continente africano.

Según explican, han combinado dos conjuntos de datos para su análisis: el Conjunto de Datos Geocodificados de Ayuda Oficial al Desarrollo (GODAD, en inglés), que realiza un seguimiento de los desembolsos de ayuda exterior y la ubicación de los proyectos en todo el mundo, y los Datos sobre la Ubicación y los Sucesos de Conflictos Armados (ACLED, en inglés), que registran los sucesos violentos.

Al fusionar estas dos fuentes, los autores pudieron vincular los patrones de distribución de la ayuda en el pasado con los patrones de violencia posteriores y evaluar si las zonas que habían recibido el apoyo de USAID experimentaron más conflicto tras la retirada de la ayuda.

Los resultados muestran que los recortes se reflejaron en incrementos significativos de los conflictos violentos, los enfrentamientos armados, las protestas y los disturbios, especialmente en regiones que recibieron una ayuda sustancial de Estados Unidos.

Estos efectos se manifestaron inmediatamente tras la retirada de la USAID y persistieron durante meses.

Los investigadores han visto también que la solidez institucional local influye en estos efectos: los Estados más débiles experimentaron aumentos más pronunciados de los conflictos tras los recortes de la ayuda, mientras que las instituciones más sólidas mitigaron los daños de forma más sustancial.

Así por ejemplo, comparando el aumento de conflictos entre dos regiones de Uganda: Kibale, que no recibía ayuda de USAID y Kayunga, que si, han visto por ejemplo que los conflictos han aumentado 10,6% desde que no hay ayuda, que ha habido un 5,6% más de protestas, que las 'batallas bélicas' han crecido un 6,9% y el número de personas fallecidas en ellas ha subido 9,3%.EFE