Nueva York, 13 may (EFE).- El S&P 500, el índice de las quinientas empresas con mayor peso en Wall Street, y el tecnológico Nasdaq anotaron nuevos récords este miércoles después de que Nvidia superara los 5,5 billones de dólares de capitalización bursátil, convirtiéndose en la primera compañía en alcanzar esa cota.
Durante la sesión, dos de los índices bursátiles más importantes de Estados Unidos marcaron nuevos máximos a pesar de que la incertidumbre ante el final de la guerra con Irán y la vuelta del precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril han presionado al mercado en los últimos días.
PUBLICIDAD
El selectivo S&P 500 alcanzaba los 7.460 puntos, tras subir un 0,8 % respecto al cierre del martes, y el Nasdaq, los 26.473 enteros tras avanzar más de un 1,4 %.
En los últimos tres meses, el selectivo ha subido más de un 7 % y el tecnológico, más de un 14 %, a pesar de haberse visto lastrados por la guerra en Oriente Medio.
PUBLICIDAD
Ambos avances estuvieron marcados por las ganancias en las tecnológicas y en las compañías de microprocesadores a costa de otras.
De hecho, el Dow Jones de Industriales, el principal indicador de Wall Street, vivía una jornada en rojo, con ligeras pérdidas.
PUBLICIDAD
Una de las compañías del sector que lideró estos aumentos fue Nvidia.
La empresa líder en el diseño de chips y plataformas de inteligencia artificial (IA) superó los 5,5 billones de dólares de capitalización bursátil, una cifra nunca antes alcanzada.
PUBLICIDAD
El nuevo récord de la compañía se produjo en medio de una subida de sus acciones tras conocerse que su consejero delegado, Jensen Huang, forma parte del grupo de empresarios que viajan con el presidente de EE.UU., Donald Trump, a China, donde se espera que se cierren acuerdos comerciales.
Las acciones de Micron Technology registraron subidas de hasta un 5 % durante las operaciones intradía, así como otros valores como Alphabet, la empresa matriz de Google, o Quantum.
PUBLICIDAD
Las compañías del sector tecnológico protagonizaron fuertes subidas antes de que empezaran las hostilidades en Oriente Medio, sobre todo las compañías de microchips y de IA.
La volatilidad provocada por el inicio de la guerra llevó a muchos inversores a refugiarse en terrenos más seguros.
PUBLICIDAD