Ciudad de México, 13 may (EFE).- El Gobierno de México propuso este miércoles habilitar mesas de diálogo entre comisarios ejidales (representantes comunitarios agrícolas) y funcionarios federales y del estado de Guerrero (sur) para "construir condiciones duraderas de paz y convivencia", ante la reciente oleada de violencia en la región atribuida a grupos criminales que afectó a comunidades de Chilapa.
La Secretaría de Gobernación (Segob) informó en un comunicado de esta propuesta, en el marco de los trabajos del Ejecutivo mexicano en las comunidades afectadas, tras las instrucciones de la presidenta, Claudia Sheinbaum, de tener una presencia federal permanente.
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Además de estas mesas de diálogo, la titular de la Segob, Rosa Icela Rodríguez, habló con las comunidades golpeadas por esta ola de violencia, que incluso provocó desplazamientos de población, y les ofreció "condiciones de seguridad con el establecimiento de un corredor seguro que les permita acceder a víveres, así como atención médica, alimentación e insumos de primera necesidad".
Entre los compromisos adquiridos, el Gobierno federal restablecerá la Base de Operaciones Interinstitucionales de la Secretaría de la Defensa Nacional, Guardia Nacional y Policía Estatal, mientras las brigadas para el acceso a programas sociales de bienestar llegarán al lugar.
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"Para el Gobierno de México es fundamental mantener abiertos estos puentes de comunicación, porque estamos convencidos de que el diálogo permanente ayuda a resolver los conflictos y también a preservar la paz", subrayó la nota informativa.
Rodríguez aseguró desde Chilapa que la violencia "nunca será el camino" y defendió el diálogo y la "presencia responsable" del Estado como vías para "acompañar" a las comunidades y garantizarles "condiciones de paz, seguridad y dignidad".
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La violencia en Chilapa y otras comunidades de la montaña de Guerrero generó en los últimos días denuncias de desplazamientos, bloqueos y comunidades aisladas, una crisis que el Gobierno mexicano atribuyó a una disputa entre los grupos criminales Los Ardillos y Los Tlacos.
La propia Sheinbaum explicó este miércoles que la presencia militar en la zona tiene como objetivo "pacificar con diálogo" y evitar que la situación vuelva a escalar.
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El martes, las autoridades informaron que lograron ingresar a Chilapa, tras varios días de bloqueos, y dialogaron con 120 pobladores desplazados, quienes manifestaron su decisión de permanecer en sus comunidades en lugar de trasladarse a un albergue.
También se reportó que seis personas heridas fueron trasladadas a hospitales de este municipio de aproximadamente 120.000 habitantes.
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La intervención ocurrió después de que habitantes indígenas difundieran videos en redes sociales denunciando ataques con armas de alto calibre, uso de drones, quema de viviendas y desplazamiento forzado en comunidades guerrerenses como Cula, Cauca y Chicotal. EFE