Londres, 11 may (EFE).- Mathys Tel fue héroe y villano. El francés marcó un golazo para adelantar al Tottenham Hotspur e impulsar sus opciones de salvarse, pero más tarde cometió un penalti infantil y torpe que le costó a su equipo la victoria contra un Leeds United que no se jugaba nada (1-1).
Salvados ya los 'Whites', dieron la cara en el Tottenham Hotspur Stadium y echaron un cable al West Ham United, que se veía ya condenado después de la derrota del domingo contra el Arsenal y ahora se agarra a una última vida. Después de dos triunfos consecutivos con De Zerbi en el banquillo, el Tottenham volvió a las andadas.
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Los de Daniel Farke comenzaron mejor el partido y obligaron a Antonin Kinsky a hacer un paradón en los primeros minutos a Rodon de cabeza que enmudeció por unos segundos al estadio del Tottenham.
Los 'Spurs' crecieron a medida que avanzó el partido y merecieron irse ganando al descanso. A Pedro Porro le sacaron una en la línea de gol y Joao Palhinha tiró una arriba a bocajarro, hasta que, después del paso por vestuarios, Mathys Tel se inventó una maravilla desde la frontal.
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Después de un córner rechazado de Pedro Porro, Tel agarró la pelota en la medialuna y la curvó hacia la escuadra.
Un golazo del que se olvidaría poco después cuando, al tratar de despejar un balón en el área estando solo, decidió lucirse con una chilena y llevarse por delante a Ethan Ampadu, que entraba desde atrás como un tren. El árbitro no lo vio en principio, pero tras revisarlo en el VAR pitó una pena máxima que convirtió Dominic Calvert-Lewin con su gol número trece en esta Premier League.
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En un interminable tiempo de descuento de más de trece minutos, el Tottenham no solo no tuvo ninguna clara para ganar, sino que se salvó de la derrota con un paradón de Kinsky a Longstaff.
El empate deja a los 'Spurs' dos puntos por encima del West Ham United con dos jornadas por delante. Los de Roberto de Zerbi aún tienen que visitar al Chelsea, que se juega la clasificación a Europa, y acabarán la temporada contra el Everton. Dos partidos por delante para no consumar el primer descenso del club en cinco décadas.
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