Rusos y ucranianos respetan a duras penas la tregua de Trump en su segunda jornada

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Moscú, 10 may (EFE).- Rusos y ucranianos respetaron a duras penas este domingo la tregua de tres días acordada con mediación del presidente estadounidense, Donald Trump, para conmemorar el aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Ambos bandos se acusaron mutuamente de ataques contra sus posiciones en varios sectores del frente, además del lanzamiento de miles de drones, cuyos objetivos incluían tanto territorio ucraniano como la retaguardia rusa.

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A juzgar por los partes de guerra emitidos por Moscú y Kiev, las transgresiones del alto el fuego tuvieron lugar a diestro y siniestro, pero no representaron cambios significativos en los puntos estratégicos del mapa ucraniano.

Según el Ministerio de Defensa ruso, el ejército ucraniano atacó con obuses de artillería y drones de asalto la anexionada Crimea, las regiones fronterizas de Rostov, Kursk y Bélgorod (estas dos últimas las más castigadas por la guerra) y las de Krasnodar y Kaluga. Las autoridades regionales informaron de diez civiles heridos, nueve de ellos en Bégorod.

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Defensa aseguró que el ejército ruso tuvo que responder "simétricamente" a las más de 16.000 infracciones martilleando las unidades enemigas de artillería, lanzaderas de misiles, morteros y lanzamiento de drones.

En total, según el informe publicado a mediodía, las posiciones rusas fueron atacadas en las anteriores 24 horas en ocho ocasiones con tropas y en 676 con artillería, a lo que hay que sumar los 6.331 drones lanzados en diferentes sectores del frente ucraniano.

Mientras, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania informó el domingo de 60 ataques y avances rusos contra sus posiciones desde la medianoche del domingo, tras los 147 registrados el sábado.

Durante las últimas 24 horas "el enemigo utilizó 7.704 drones kamikaze y llevó a cabo 2.021 ataques contra poblaciones y posiciones de nuestras tropas, 12 de ellos con sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes", precisó el parte militar de primera hora de la mañana.

En esos ataques resultaron heridos una niña de tres años en la región de Dnipropetrovsk; y seis personas, incluidos dos menores, en Járkov, donde un dron ruso impactó contra un edificio de viviendas.

Rusia lanzó desde anoche 27 drones que las defensas antiaéreas ucranianas lograron derribar o neutralizar, informó la Fuerza Aérea.

Aunque Ucrania quiere prolongar la tregua indefinidamente y Rusia asegura que las hostilidades se reanudarán el martes, ambas partes esperan la pronta llegada de los mediadores estadounidenses, Steve Witkoff y Jared Kushner, para reanudar unas negociaciones de paz estancadas desde febrero, coincidiendo con el estallido del conflicto en Irán.

"Tarde o temprano, creo que muy pronto nuestros colegas habituales, Witkoff y Kushner, vendrán a Moscú y continuaremos con ellos el diálogo", comentó Yuri Ushakov, asesor presidencial, a la televisión rusa.

El diplomático aseguró que las últimas rondas demostraron que una de las partes debe dar el primer paso y "mientras no lo haga, se pueden celebrar aún varias rondas, decenas de ellas, y seguiremos en el mismo lugar. ¿Entiende? Ese es el problema".

"En Ucrania saben lo que hay que hacer y que tarde o temprano lo harán de todas formas", comentó, en alusión a la demanda rusa de que las tropas ucranianas se retiren de todo el Donbás.

El presidente ruso, Vladímir Putin, dio anoche esperanzas a los más pesimistas al asegurar: "Creo que este asunto está llegando a su fin".

Aunque a renglón seguido criticó a los países occidentales por buscar la derrota de Rusia al armar a su enemigo, también se mostró dispuesto a reunirse con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aunque sólo para firmar un tratado de paz que ponga punto y final a la contienda.

Ucrania recogió el guante y el asesor presidencial, Serguí Leshchenko, mostró la voluntad de Zelenski de reunirse en un tercer país.

La diferencia radica en que Zelenski está convencido de que la única forma de arreglar el conflicto es un cara a cara Putin, mientras que este último no considera legítimo a su homólogo ucraniano, por lo que estima que no tiene nada que negociar con él, que no sea una capitulación en toda regla.

Putin, que no dudó en alabar los esfuerzos mediadores de Trump, aún confía en que Washington obligue a Kiev a realizar concesiones a cambio de garantías de seguridad. Por eso, Moscú rechazó con rapidez las especulaciones sobre que la Casa Blanca se plantea renunciar a la mediación ante la imposibilidad de lograr un pronto arreglo del conflicto tras más de cuatro años de guerra. EFE