Barcelona, 10 may (EFE).- El activista hispanopalestino Saif Abukeshek, miembro de la Flotilla Global Sumud, deportado este domingo por Israel tras diez días detenido y en huelga de hambre, afirmó que su liberación "no es una victoria" porque "atrás quedan miles de presos palestinos", pero aseguró que no se rinde.
Abukeshek llegó hoy al aeropuerto de Barcelona y fue recibido por familiares, amigos y compañeros de la Flotilla que ondeaban banderas palestinas y entonaban el cántico 'Free, free Palestine' (Libre, Palestina libre).
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El activista aseguró que su liberación "no es una victoria" porque "atrás quedan miles de presos palestinos que son torturados y violados sin defensa ninguna", pero dejó claro que su organización no se "rinde" y que él mismo tiene planes de volver a viajar a Turquía para sumarse de nuevo a los intentos de hacer llegar ayuda humanitaria a Gaza.
"Nuestra prioridad tiene que seguir siendo la humanidad, que haya derechos para todo el mundo. Que los derechos humanos sean para todo el mundo", afirmó Abukeshek, quien denunció que "2,3 millones de personas viven en un bloqueo desde hace 17 años".
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El hispanopalestino, que llamó a la sociedad civil a la movilización, lamentó que se sigan "bombardeando escuelas y hospitales" en Gaza por parte de un Gobierno israelí "genocida" y que actúa "con la complicidad de otros gobiernos".
Tanto Abukeshek como el activista brasileño Thiago Ávila, también participante de la Flotilla y deportados juntos, fueron detenidos por la Marina israelí en aguas internacionales durante la madrugada del pasado 30 de mayo y trasladados a Israel, que finalmente los deportó esta madrugada.
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La ONU había pedido a Israel la liberación "inmediata e incondicional" de los dos activistas y había subrayado que no constituye delito mostrar solidaridad ni intentar llevar ayuda humanitaria a la población de Gaza.