Pena de muerte suspendida por dos años para ex alto cargo de la ciudad china de Chongqing

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Pekín, 8 may (EFE).- Un tribunal de la ciudad central china de Luzhou condenó este viernes a pena de muerte suspendida durante dos años a Lu Kehua, exmiembro del Comité Permanente del Comité Municipal de la megalópolis de Chongqing por aceptar sobornos de más de 189 millones de yuanes (unos 26,1 millones de dólares).

Medios locales informaron que la corte sentenció a Lu a muerte con suspensión, privación de derechos políticos de por vida y confiscación de todos sus bienes por el delito de soborno.

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Este tipo de sentencia es relativamente frecuente en el gigante asiático en casos de corrupción y supone que, si el reo no comete nuevos delitos y tiene un comportamiento adecuado durante el periodo en el que está vigente la suspensión, puede ver su pena conmutada a cadena perpetua.

Según el veredicto, entre 1997 y 2024 Lu aprovechó algunos de sus cargos, entre ellos vicealcalde de Chongqing, miembro del Comité Permanente del Comité Municipal de la megalópolis de casi 32 millones de habitantes o secretario de la Comisión de Asuntos Políticos y Jurídicos, para ayudar a terceros en cuestiones relacionadas con adjudicación de proyectos, revisiones y evaluaciones de cualificaciones.

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En ese periodo, habría aceptado ilegalmente sobornos por un total superior a 189 millones de yuanes.

La corte afirmó que los actos de Lu constituyen el delito de soborno, calificó la cuantía aceptada como "extremadamente elevada" y señaló que su conducta ocasionó pérdidas "especialmente graves" a los intereses del Estado y de la ciudadanía.

Según el comunicado, Lu se declaró culpable, expresó arrepentimiento ante el tribunal y devolvió activamente las ganancias ilícitas, de las cuales la mayor parte ya ha sido recuperada.

China condenó este jueves a muerte suspendida por corrupción también a los exministros de Defensa Wei Fenghe y Li Shangfu, dos de las figuras de mayor rango afectadas por la campaña anticorrupción impulsada por el presidente Xi Jinping tras su llegada al poder en 2012 en la que varios altos cargos chinos han sido condenados por aceptar sobornos millonarios.

Si bien esta campaña, uno de los programas estrella de Xi, ha destapado importantes casos de corrupción en el seno del PCCh, algunos críticos han apuntado a que también podría estar siendo utilizada para acabar con la carrera política de algunos de sus rivales o detractores. EFE