Líbano se prepara para una nueva ronda de diálogo con Israel pese a la creciente escalada

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Beirut, 8 may (EFE).- El presidente libanés, Joseph Aoun, se reunió este viernes con el jefe negociador del país para las conversaciones con Israel, cuya tercera ronda tendrá lugar la próxima semana en Estados Unidos en medio de una creciente escalada de las hostilidades sobre el terreno.

"Aoun recibió al jefe de la delegación libanesa para las negociaciones entre el Líbano e Israel, el antiguo embajador Simon Karam, y le proporcionó instrucciones antes de su partida hacia Washington", informó la Presidencia libanesa en un escueto comunicado.

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Está previsto que esta vez la representación de ambos países sea más amplia e incluya a responsables militares de cara a un diálogo que tendrá lugar apenas unos días antes de que expire el actual alto el fuego, a mediados de mayo, y con el que tanto el Líbano como Estados Unidos esperan extender la tregua.

El encuentro tendrá lugar en medio de continuas violaciones al cese de hostilidades, que este miércoles se intensificaron con el primer ataque israelí contra los suburbios de Beirut desde que entró en vigor la medida hace tres semanas.

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Fue también la baja de mayor rango en las filas del grupo chií libanés Hizbulá, pues Israel afirma haber matado con este bombardeo a Ahmed Ghalib Balut, comandante de su cuerpo de élite, las Fuerzas Radwan.

Pese al alto el fuego, Israel ha continuado atacando el territorio libanés de forma diaria y ha seguido demoliendo inmuebles en las áreas que mantiene invadidas en el sur del país, aumentando su radio de actuación y la envergadura de sus acciones con el paso de las semanas.

En la actualidad ya ataca con frecuencia localidades por encima del río Litani, una región más alejada de la frontera común, y causa diariamente decenas de muertos y heridos.

Solo en lo que va de viernes, el Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano ha informado de un ataque en Toura (sur) con cuatro muertos y ocho heridos, y la Agencia Nacional de Noticias de otro en Sultaniyeh (sur) con cuatro fallecidos más.

Por su parte, el Ejército israelí indicó que tres de sus soldados resultaron heridos por drones suicidas de Hizbulá, dos de ellos en un incidente en territorio israelí cerca de la divisoria con el Líbano y un tercero mientras operaba en el sur del país vecino.

Hizbulá, que se opone a las negociaciones directas y no participa en ellas, comenzó a atacar objetivos israelíes en el quinto día de la tregua y también ha intensificado sus acciones en la última semana, en línea con la escalada progresiva de Israel.

El 30 de mayo, el movimiento chií lanzó una decena de ataques y desde entonces ha mantenido una media diaria de hasta 15 acciones, casi todas contra las fuerzas israelíes que ocupan el sur del Líbano.

Mientras el Líbano buscará extender la tregua in extremis durante los encuentros previstos para el 14 y 15 de mayo, el punto muerto para encontrar soluciones a largo plazo continúa: Israel se niega a replegarse del Líbano, Hizbulá se niega a desarmarse y el Estado libanés tiene las manos atadas.

Desde el inicio del conflicto, el Gobierno libanés ha declarado ilegal la actividad armada de Hizbulá, ha aprobado reforzar las medidas para que solo haya armas en manos de las fuerzas de seguridad oficiales y ha ordenado actuar contra la posesión ilegal de armamento en la región de Beirut.

Con una capacidad de maniobra limitada, para evitar estallidos de violencia interna, el Ejército libanés protagonizó en los últimos días una poco común entrada a los suburbios capitalinos del Dahye y arrestó a varias personas acusadas de disparar al aire durante un funeral supuestamente de Hizbulá.

Este extrarradio es una de las principales zonas de influencia del movimiento libanés y está controlado de facto por él, por lo que las redadas del Ejército en su interior han sido interpretadas como un intento de mostrar el compromiso del Estado con las medidas anunciadas en las últimas semanas.

La nueva ronda de diálogo en Washington coincidirá también con la carrera para alcanzar un acuerdo con Irán, aliado de Hizbulá, lo que de lograrse podría ayudar a apuntalar la tregua en el Líbano o, por el contrario, convertirse en una carta blanca para que Israel reactive la guerra.

El presidente estadounidense, Donald Trump, trata de impulsar una reunión entre los máximos líderes de ambos países enemigos como parte de sus ansias por presentarse como el pacificador del siglo, pero Beirut ha reiterado esta misma semana que es pronto para plantearse algo así. EFE