
Mientras Kiko Rivera estaría dispuesto -según el diario 'La Razón'- a pasar por quirófano para someterse a una vasovasostomía para revertir su infertilidad y poder volver a ser padre junto a su novia Lola García -cumpliendo así tanto el sueño de la bailaora, como los deseos de Isabel Pantoja, que estaría encantada de tener un nuevo nieto tras su reciente reconciliación con su hijo- Irene Rosales disfruta de su mejor momento con Guillermo.
Inseparables, y presumiendo lo enamoradísimos que están, la pareja ha disfrutado de un desayuno romántico antes de que la influencer pusiese rumbo a Madrid para acudir a su cita con 'El tiempo justo' y revelar cómo se ha tomado el revuelo creado después de su perdón público a Isa Pantoja "si no estuvo a la altura" durante su matrimonio con el dj.
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Aplaudiendo la entrevista que su excuñada dio hace una semana en '¡De viernes!' confesando que necesita un perdón de su madre sin ocultar lo dolida que está porque tanto la tonadillera como Kiko hayan vuelto a demostrarle que es como si no existiese en sus vidas tras su reconciliación, Irene apuntaba que la peruana "ha sanado por completo porque se ha dado cuenta de cómo es su familia. Una familia desestructurada que no afrontan los problemas y no tienen comunicación".
Unas reveladoras declaraciones sobre las que ahora ha preferido guardar silencio tras despedirse con un cariñoso beso de Guillermo antes de viajar a la capital, reservándose para su aparición en el programa presentado por Joaquín Prat.
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Sin embargo, y a pesar de su silencio, muchas veces los gestos dicen más que las palabras, e Irene lo ha demostrado al no poder contener una sonrisa y un llamativo aspaviento con la mano cuando Europa Press ha querido saber qué le parece que Kiko quiera volver a ser padre junto a Lola después de dejar claro durante su matrimonio que no tendrían más hijos.